Construcción: se perdieron 1.600 puestos de trabajo en Río Negro y Neuquén
La caída en el nivel de actividad, el cepo cambiario, la crisis fiscal en las provincias y los costos, que crecen en forma desproporcionada, son sólo algunos de los factores de este escenario de crisis que vive el sector.
Uno de los segmentos más dinámicos de la actividad económica, la construcción, muestra indicadores realmente preocupantes en la región, teniendo en cuenta las tendencias recogidas en informes oficiales y privados relacionados con el sector.
Estudios preliminares dan cuenta de que la actividad experimentó una retracción del 5% durante el 2012.
Los últimos datos consolidados por el Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (Ieric) destacan, por otra parte, que durante el año pasado la actividad regional –computando aquí a Río Negro y Neuquén– perdió cerca de 1.600 puestos de trabajo. La cifra representa el 10% de la masa laboral de ambas provincias.
Río Negro es la más afectada y concentra las mayores pérdidas de puestos laborales.
Si bien los últimos datos publicados por el Ieric corresponden a los primeros diez meses del año pasado, desde el organismo aclararon que los números mencionados no sufrirán importantes modificaciones en el cierre completo del 2012.
La mayor parte de los analistas argumenta tres causas al referirse a la significativa caída que está sufriendo la actividad regional.
• La primera tiene relación con el cepo cambiario que viene aplicando desde hace ya un año el gobierno nacional a las transacciones en moneda extranjera. Por esta causa el mercado inmobiliario se encuentra hoy prácticamente paralizado. La imposibilidad de realizar operaciones en dólares derrumbó las ventas de inmuebles en todo el país. Aquí también se pueden enunciar dos argumentos que justifican este escenario. Por un lado, los tenedores de propiedades que al momento de vender no quieren deshacerse de su activo si no cuentan con una moneda fuerte que los resguarde de la galopante inflación; es decir, la pesificación de la actividad no está dando los resultados esperados por el gobierno. Por otro lado están los compradores, que hoy no tienen un valor de referencia de la propiedad que están dispuestos a adquirir. Por un inmueble que hoy cotiza a 100.000 dólares en el mercado, pesificado tal como lo exige el modelo, se deben pagar 495.000 pesos (a valor de paridad oficial) o 725.000 pesos (a valor de dólar blue). Esta incertidumbre, tanto por parte del comprador como del vendedor, paralizó las operaciones de inmuebles en todo el país a la espera de mayores certezas. Frente a este escenario, que muestra una demanda poco activa, los inversionistas dejaron de colocar sus fondos para construir nuevas viviendas y esto se hace notar.
• Luego está el freno que las provincias pusieron sobre el gasto en obra pública. Durante el año pasado tanto la administración de Río Negro como la de Neuquén mostraron importantes desequilibrios en sus cuentas fiscales. Para corregir estos desvíos –que fundamentalmente están dados por el creciente y desproporcionado incremento que registra la masa salarial– utilizaron dos herramientas que todavía tienen a su alcance: la toma de deuda a través de la emisión de títulos y la restricción de las partidas –de origen nacional o provincial– destinadas a obra pública. El rol del Estado es clave para el desarrollo de la actividad, por lo tanto el freno de fondos públicos disponibles para continuar con obras de infraestructura fue determinante en la caída de puestos de trabajo mencionada.
• El último punto está referido a la evolución de los costos de la actividad. De acuerdo con los datos consolidados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), a noviembre del año pasado los costos de la construcción –a nivel general– habían experimentado un crecimiento interanual del 26%, en línea con la inflación privada proyectada en el mismo lapso de tiempo. En el período 2012-2008 los costos del sector –tomando el índice a nivel general– crecieron un 97%. En tanto, el salario promedio de un trabajador de la construcción –en el mismo lapso de tiempo– se disparó el 142% en Río Negro y el 135% en Neuquén. Como ocurre en muchos otros sectores, los salarios de la construcción cada vez impactan con mayor fuerza en la estructura de costos global de la actividad.
Está claro que el hecho de duplicar costos en sólo cuatro años no fue un buen negocio para la actividad. Es que ésta está encontrando un techo en el mercado en cuanto a los precios que se ofertan por las nuevas propiedades que salen a la venta. “El inversor o quien quiere adquirir su primera vivienda ya no está convalidando las cotizaciones que refleja la actual estructura de costos”, aseguró un operador inmobiliario al ser consultado por el tema.
Proyecciones para este año
La información que se maneja en el sector privado da cuenta de que para el 2013 no habrá que esperar grandes cambios de tendencia en la materia.
La encuesta cualitativa del sector de la construcción realizada por el Indec, que consulta a las firmas sobre las expectativas que éstas tienen para este año, ha captado perspectivas disímiles en lo que hace al nivel de actividad esperado, según las empresas se dediquen a realizar principalmente obras públicas o privadas, siendo algo más optimistas las pri-meras.
En efecto, el 44,5% de los empresarios que hacen fundamentalmente obras públicas manifestó que el nivel de actividad durante el 2013 no cambiará. En tanto, el 33,3% cree que aumentará y el 22,2% restante prevé una disminución en relación con el 2012. Esto se debe fundamentalmente a la expectativa respecto de mayores fondos destinados a la obra pública durante un año elec- toral.
Por su parte, entre quienes realizan principalmente obras privadas, el 57,7% opinó que no habrá cambios el año próximo, mientras que el 30,8% de los consultados cree que disminuirá y el 11,5% restante piensa que aumentará.
Pero lo más importante para destacar de este año que recién comienza está dado por las expectativas de inflación para los próximos doce meses.
La mayor parte de los relevamientos privados señala que durante el 2013 el nivel de precios registrará un importante salto y experimentará un crecimiento más cercano al techo del 30% que al piso del 25% estimado para el año pasado.
En la medida en que la inflación continúe en estos niveles, los fondos privados destinados a la construcción seguirán mostrando índices negativos ya que la propiedad deja de ser una alternativa rentable para aquellos inversionistas que quieran apostar por la actividad.
Estadísticas para la región
Javier Lojo – jlojo@rionegro.com.ar
Uno de los segmentos más dinámicos de la actividad económica, la construcción, muestra indicadores realmente preocupantes en la región, teniendo en cuenta las tendencias recogidas en informes oficiales y privados relacionados con el sector.
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