Convertir a las ciudades en destinos turísticos inteligentes

Andrea Isabel Marín/Julio Isidro Pérez*

La Organización Mundial del Turismo promueve que el turismo urbano se consolide en uno de los segmentos de mayor crecimiento mundial, creando experiencias innovadoras. Para ello las ciudades pueden enfocarse en la tecnología, la gestión gubernamental y la colaboración públicay privada para acentuar su implementación.


Se busca que los gobiernos y la actividad privada realicen encuentros de temas referidos al turismo, poniendo énfasis en cursos de desarrollo de recursos humanos en el turismo.


En la actualidad no podemos imaginarnos propuestas económicas integrales, modernas y progresistas que omitan al turismo. Las cifras anuales sobre lo que significa esta actividad demuestran su importancia como un fenómeno socio-económico-cultural mundial.


El informe de la OMT indica que en 2018, se registraron mil cuatrocientos millones de llegadas de turistas internacionales en el mundo. Un crecimiento del 6% con respecto al año 2017, cifra muy superior al crecimiento de la economía mundial, que el año pasado fue del 3,7%. Los estudios indican que es la actividad que exhibe mayor crecimiento en producción, valor agregado, empleo e inversión de capital.


Merece destacar que el turismo es también un instrumento de integración.
Por eso es destacable lo que promueve la OMT, en el sentido que los destinos turísticos inteligentes pueden ser claves para garantizar el desarrollo sostenible del sector e incrementar la calidad del mismo para que con la puesta en marcha de las estrategias de destinos turísticos inteligentes se den respuestas al crecimiento del turismo urbano.


Las ciudades inteligentes son el resultado de la necesidad de orientar la vida hacia la sostenibilidad. La infraestructura, innovación y tecnología sirven para disminuir el consumo energético. Utilizan tecnologías de información y comunicación para lograr mayor eficiencia, ahorrar recursos, brindar mejores servicios y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.


Hace medio siglo, un tercio de la población mundial residía en ciudades. Actualmente ya el 50% lo hace, y en los próximos treinta años un 70% lo hará en urbes.
Las ventajas de una ciudad inteligente son entre otras, gobernar eficientemente; mejorar la atención de los usuarios; ciudadanos más participativos; permitir, comparar, medir y mejorar las distintas políticas públicas.


A modo de ejemplo mencionaremos algunas ciudades consideradas mundialmente como “inteligentes”.


• Nueva York: la denominada la ciudad de ciudades o la capital del mundo –allí tiene su sede la Organización de las Naciones Unidas- ha realizado paulatinamente una transformación tecnológica que la ha convertido en uno de los mejores ejemplos de ciudades inteligentes. Entre los cambios mencionemos al sistema de alumbrado público inteligente; medición automática del agua en todos los edificios públicos y la gestión mediante un sistema inteligente del tráfico.
• Barcelona: Fue nombrada en el año 2015 la ciudad más tecnológica. Se destaca más allá de ser la sede de grandes empresas, por la gran cantidad métrica que se evalúa para mejorar los servicios y la eficiencia de los mismos. Entre los niveles de ruido, patrones de tráfico, entre otros, destacan positivamente el sistema de alumbrado público; gestión inalámbrica del tráfico y herramientas de cohesión social.
• Londres: Aquí el proyecto está dirigido a la mejora integral del transporte público, considerándo el mejor del mundo. Mediante la instalación de sensores captan información de aspectos de la ciudad y sus habitantes. Esa información la analizan en una plataforma -London Datastore- creando herramientas para facilitar la vida de sus habitantes.


Las ventajas son un gobierno más eficiente: mejorar la atención de los usuarios; ciudadanos más participativos; permitir, comparar, medir y mejorar políticas públicas.



• Niza: Esta ciudad de la Costa Azul, en Francia, registra datos de contaminación, niveles de sonido, gestión de los residuos, gasto energético o calidad del agua. Mediante el análisis de los datos llevan a cabo distintas medidas para mejorar los servicios.
• Singapur: Esta ciudad del sudeste asiático se propone en convertirse en la ciudad más inteligente del mundo. Para ello ha instalado sensores, creando ocho mil bases de datos que distribuyen mundialmente para que se trabaje con esa información y se encuentren soluciones a los problemas de la ciudad.
• Tokio: Tiene un alto capital humano y gestión pública
• Paris: El destino turístico más popular. Sobresale en proyección internacional, tecnología, movilidad y transporte.
• Zurich: La principal ciudad de Suiza, es un gran centro financiero y cultural, destacándose en el medioambiente, movilidad y transporte.
Se considera que hoy no existe la ciudad perfecta, pudiendo mejorarse en cada una distintos aspectos, aprovechando las tecnologías de la información y las comunicaciones y fundamentalmente manteniendo compromisos con el entorno ambiental.


El desplazamiento transforma el modo de pensamiento y las estadísticas confirman la importancia del turismo como modificadora de las corrientes culturales, siendo a la vez un gran motor económico.


Para la OMT esta actividad genera el 10% del PIB global, y es responsable de uno de cada once empleos en el mundo. Las proyecciones indican que crecerá a un ritmo del tres por ciento anual durante la próxima década.
El gran desafío es decididamente ir adaptando a las ciudades para que logren convertirse en destinos turísticos inteligentes, lo que además de los beneficios que brindará a la actividad, también será positivo para sus habitantes.


(*) Licenciada y Experto en turismo


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