Coronavirus: no todo es lo que parece con la higiene

Guantes de látex “multiuso”, changuitos, pasamanos... Miremos bien. En estos tiempos, no está mal desconfiar un poco y hasta sobreactuar la higiene.



Frente al coronavirus, sentidos bien atentos a la higiene. No todo es lo que parece.

* Si vemos al cajero de un supermercado con guantes de látex, la sensación de segura profilaxis se diluye si con el mismo guante tomó el producto y luego manipuló el dinero que le dimos. Él seguro quedó protegido, nosotros probablemente no tanto.

* Si, por ejemplo, el carnicero o panadero del comercio de cercanía no lleva barbijo, ¿quién nos asegura que no tosió frente al producto? O si lleva guantes de látex y estornuda sobre la mano y no sobre los pliegues del codo, ¡cuidado! No se trata de estigmatizar, sino de asegurarnos y demandar correctos procedimientos de profilaxis.

* Si podemos evitar el carrito en estos días, mejor. Es foco séptico que -seguramente- no es desinfectado ante cada uso. Llevemos entonces nuestra propia bolsa, higienizada. Y si es pesada la carga, tengamos un frasquito de alcohol en gel en el bolsillo (si lo conseguimos, claro) y apliquemos la solución en nuestras manos (que jamás llevaremos a nuestras caras) luego de tocar ese changuito.

* A los alimentos (frutas, verduras, sachet de leche, botellas, quesos y fiambres envasados), mejor limpiarlos cuando lleguemos a casa con un papel o trapito embebido en unas gotas de lavandina o alcohol diluidos en agua (una cuchara sopera -10 ml- de lavandina en 1 litro de agua; o siete partes de agua y tres de alcohol). Antes de apoyar las cosas en la mesada, higienizarla.

* Si pedimos comida o productos de almacén al delivery (un recurso necesario en estos tiempos de encierro y distancia), asegurémonos de la pulcritud; la que demandamos de todos, en definitiva. Lo mismo: no descartemos que pueda haber tomado comestibles o envases con las mismas manos con las que manipuló dinero en efectivo. Preferible las opciones de tarjeta o pago anticipado electrónico a la compañía, si las tiene disponible (aunque está la propina en efectivo). En caso de duda, tomar previsiones de higiene personal inmediatamente.

* Evitemos tocar barandas y pasamanos. Ineludibles son los picaportes, interruptores de luz, llaves, controles remotos… pues, desinfectémoslos lo más rápido posible. Tener en cuenta otros grandes focos contaminantes en elementos muy usados: celulares, tabletas, tapas de inodoro… repasarlos con solución de alcohol y agua, o desinfectante de superficies.

* Y todos tomar esta costumbre al llegar a casa o luego de tocar dudosos objetos: lavarse muy bien y frecuentemente las manos con agua y jabón (o solución jabonosa). Recordemos: los desinfectantes como el alcohol, la lavandina o el jabón alteran la estructura del virus e impiden que nos infecte.

No se trata de ser obsesivos a lo Howard Hughes, pero tan grave es esta pandemia que la toma de conciencia y toda precaución y apego a estrictas medidas de profilaxis, será positivo para reducir el riesgo de contagio.


Comentarios


Coronavirus: no todo es lo que parece con la higiene