Crimen de Barbosa: pelea, vuelco y muerte en primera persona

Jóvenes de Lamarque cuentan cómo sucedieron los hechos que el domingo terminaron con la vida del taxista Luis Barbosa. Piden que los ocupantes del otro vehículo vayan a la cárcel.

Por Redacción

POLICIALES

CHOELE CHOEL (AVM).- La madrugada del domingo se vistió de tragedia en la comarca al morir un taxista de Choele Choel tras un episodio en el que se vieron envueltos dos grupos de jóvenes, uno de Lamarque y otro de Luis Beltrán.

Al regresar en el taxi hacia su ciudad, los jóvenes lamarqueños y el taxista fueron amenazados en plena ruta desde una camioneta por al menos cinco jóvenes de Beltrán. El conductor del auto de alquiler perdió el control y tras volcar murió. Los seis jóvenes que viajaban con él resultaron con distintas lesiones. Por su parte, quienes se desplazaban en la camioneta se dieron a la fuga.

Ayer, algunos de los jóvenes, que sufrieron este hecho relataron la odisea ante “Río Negro”.

“Sí, puedo considerarme un sobreviviente”, sostuvo Fernando Guevara en su casa de Lamarque. “Nosotros no tuvimos ningún problema en el boliche. Terminó el boliche, nos fuimos a una confitería del centro alrededor de las 6 de la mañana. Compramos pizza. Como estaba lleno, nos fuimos a comer afuera”, describió.

“Estos chicos (los de la camioneta Toyota) ni si quiera estaban en el boliche, venían de Beltrán, pasaban en la camioneta y andaban gritando, nos agarraron a nosotros. Llamamos a ‘Cutín’ (por Luis Barbosa el chofer del taxi) para que nos venga a buscar. Nos interceptaron fuera del boliche y nos quisieron pelear y le pegaron a algunos de los chicos”, continuó Fernando.

Sostuvo que después que les pegaron, ellos querían que se fueran. En ese momento llega el taxista y subieron al móvil. En ese momento el taxista se bajó para pedirles que no rompan el auto y los atacantes salieron en la camioneta hacia la Terminal.

“En la curva (de la Ruta 22) vemos que ellos iban primero. Llegando al puente, los pasamos porque ellos disminuyeron la velocidad”.

“Íbamos tranquilos y, de repente, la camioneta se nos pone al lado, en plena ruta, ellos bajan los vidrios (de las ventanillas) y tocan los vidrios del taxi con las manos y nos gritan. Íbamos a 100 o 110 km/h. Cutín se asusta y atina a tirarse a la banquina y ellos siguieron derecho. Cutín maniobró para subir de nuevo a la ruta y ahí fue donde nos dimos vuelta”, recordó el joven.

El grupo de amigos conocía al taxista hacía más de tres años. “Nos venía a buscar siempre. Con nosotros hacía esto de llevarnos de a cinco, nosotros dejábamos las camperas, e incluso, esa misma noche habíamos dejado las camperas en el auto”.

Otro de los chicos que iban en el rodado, en este caso un menor, dijo: “Yo los miro porque estaba consciente, creo que estuve consciente en todo momento del accidente. Yo siento como que nos tocan. Bajamos a 110 a la banquina y lo queremos subir al auto. Yo veo que Cutín lo quiere acomodar, pensé que lo iba a acomodar bien en el asfalto, se nos cruza el auto y todos cerramos los ojos, calculo que en el aire nos tuvimos que dar vuelta, porque yo siento un solo impacto, pero nosotros quedamos a más de 100 metros. Cuando volcamos no sé si Cutín sale despedido o pudo sacarse el cinturón y salir, porque como nosotros cerramos los ojos, no llegamos a ver”.

Cuando el joven abrió su ojo derecho vio a Cutín tirado. “Ahí escuché que dijo mi nombre tres veces: ¡Juampi, Juampi, Juampi!”, contó.

Guevara mencionó que tras el hecho fueron asistidos por un taxista. Recién, un rato después, en el hospital, se enteraron del fallecimiento de Barbosa.

“Yo sólo pido que vayan a la cárcel, que paguen por lo que hicieron” fueron las palabras del joven de 18 años. Esa noche los chicos habían salido a celebrar su cumpleaños cuando todo se convirtió en tragedia.