Cuando el arte es sanador
Desde hoy y hasta el 24 de abril en el Centro de Convenciones de Fundación Cultural Patagonia de Roca, psicóloga, música, docente, conferencista, escritora, investigadora psico y arteterapeuta Pamela Reyes dará el seminario el seminario “Arteterapia y trabajo psicosocial”
Arteterapia
La estudiosa e hiperactiva mujer-psicóloga-música-docente-conferencista-escritora-investigadora-psico y arteterapeuta que trabajó en su Chile natal mediante técnicas artísticas, con afectados por maremotos, terremotos y víctimas de la erupción del volcán Chaitén, Pamela Reyes, estará desde hoy y hasta el 24 de abril, de 9 a 13 y de 15 a 19, dando el seminario “Arteterapia y trabajo psicosocial” en el Centro de Convenciones de Fundación Cultural Patagonia, San Luis 2080, Roca.
Antes, dialogó con Río Negro, comenzando por explicar el concepto de arteterapia. “Es una especialización profesional derivada de la conjunción de al menos tres grandes áreas, arte, educación artística y psicología en el aspecto más bien terapéutico. Vínculo que se inicia de modo más sistemático en países europeos y Estados Unidos, y proviene también de la reunión del arte y la visión romántica e impresionista posterior, la renovación de la formación artística por influencia del pensamiento humanista de educadores como Viktor Lowenfeld, y el desarrollo de las psicoterapias. Eso originó grupos que fueron organizándose en Gran Bretaña y EEUU, generando una disciplina que se volvió autónoma y hoy día se entiende como arteterapia. Básicamente, en estos momentos, nosotros vemos la reunión del arte con distintas problemáticas de salud y también a nivel comunitario, nacidas de una necesidad vinculada al desarrollo social. Son preocupaciones que articulan artistas, por un lado, educadores, trabajadores de la salud y la comunidad.”
– Voy a apelar a mi experiencia en el periodismo y en la docencia secundaria… Entre tantas entrevistas con músicos para el diario Río Negro, no son pocos los que definen a su disciplina como sanadora.
-Me gusta referirme a esta idea que tú hablas de cómo los artes, la música, para el caso, es sanadora. ¿Qué es lo sanador? Uno de los orígenes de este uso terapéutico del arte está en que la creatividad, en sí misma, tiene un potencial de salud. O sea, sanador. (Héctor) Fiorini, uno de vuestros intelectuales que mucho aporta a las terapias de arte, habla del psiquismo creador (tal el título del libro de su autoría) y del aspecto sano de la psiquis que se relaciona, justamente, con este potencial creador, con el despliegue creativo, con la liberación de lo espontáneo, de lo sano, de lo flexible, en términos de cómo nos relacionamos con nosotros mismos y con el mundo externo. Entonces, siempre la salud, en términos generales, está vinculada a un sentido de desarrollo creativo.
“Es algo en lo que coinciden diversos teóricos de distintas corrientes. Fiorini, más bien del psicoanálisis y (Donald Woods) Winnicott, pero además Carl Rogers y otros teorizantes humanistas. Es decir, creatividad y salud son, de alguna manera, dos aspectos que van unidos. A eso llamamos el potencial inherente del proceso creativo. Cuando lo experimentamos, espontáneamente incluso, tiene un potencial liberador en cualquiera de sus manifestaciones. En las terapias de arte, prima la noción de vínculo, relación y espacio terapéuticos.”
-¿Cómo funcionan la música, el teatro, las artes plásticas, ante una problemática de violencia interpersonal, que veo con mis alumnos, de fuertes agresiones físicas y verbales, de dura adaptación al medio escolar y a la villa o al asentamiento donde viven?
-Utilizamos procesos muy vinculados al trabajo terapéutico. Evaluamos a la persona o del grupo, incluso de la comunidad, de recursos y dificultades, y reflexionamos sobre cómo los diversos actores sociales pueden beneficiarse con el proceso creador. En la intersección entre educación artística y terapia, nosotros hacemos consciente que al proceso creativo puede dársele una continuidad e intencionar ciertos aspectos que permitan al individuo, ir explorando-se y descubriendo sus relaciones con el medio. Para eso articulamos la expresión plástica y todos los aspectos no verbales que incorporan en una relación terapéutica. Se habla mucho de que somos terapeutas no verbales, que trabajamos con procesos no necesaria o solamente articulados a través de la palabra.”
-En mi labor docente y en la de ustedes, para explicar contenidos, alcances de un trabajo, debemos decodificar de tal modo que el otro entienda qué hacer, adónde apunta la tarea, o el valor de lo que se propone…
-Sí… Lo que tú planteas en cuanto a la relación con personas que tienen un lenguaje diferente o de culturas originarias, lo hemos visto, especialmente, en la tarea comunitaria. La primera semana de abril, conversando con un dirigente vecinal, acá en Santiago, preguntaba cómo hacer para llegar a la comunidad con la que trabajamos? Nosotros hacemos preguntas y la gente no nos responde… Alguien decía que debíamos hacer tertulias, algo diferente… Y al final reflexionábamos que todas nuestras dinámicas sociales, comunitarias, se han ido enfrascando en el lenguaje verbal como único medio de intercambio. Pensábamos algunas experiencias que hemos hecho en el campo, incluso usando recursos artísticos con adultos mayores con un porcentaje importante de analfabetismo; y encontramos a través de las imágenes, formas de establecer comunicaciones. Le comentaba a mis alumnos que estamos descubriendo la pólvora…”
Empezamos a ver que, utilizando recursos artísticos como medio de intercambio social, volvemos a prácticas comunitarias muy antiguas en nuestros países. Por ejemplo, en Bolivia, en el día de los muertos, todos juntos hacen figuritas de masa… Estamos llenos de experiencias de nuestros pueblos originarios, muchas de ellas de encuentro comunal, en las cuales los recursos, los materiales, naturales muchas veces, se transformaban en creativos y les permitían darle continuidad al pensamiento mágico que forma parte de las culturas originarias, y también simbolizar, canalizar, generar espacios de encuentro… Yo creo que las prácticas artísticas nos permiten, además, generar maneras de dialogar no sólo centradas en la palabra, sino en un conjunto de otras experiencias más universales; la sensibilidad, cómo exploramos la relación afectiva que los pueblos tienen en relación a su paisaje. Que son cuestiones importantes, porque no sólo es hacer sino ver de una manera distanciada, la posibilidad de que un objeto creado sirva como intermediario para establecer conexión con otro. La sensibilidad dispone de una manera distinta… Cuando usamos recursos artísticos en el ámbito socio-comunitario, sobre eso intento reflexionar en el seminario de Roca, intentamos profundizar en un conocimiento de problemáticas que tenemos como latinoamericanos, muy distintas a las que se pueden tratar en Estados Unidos o Gran Bretaña.”
“A propósito de lo que decías de la palabra, pensaba en qué momento olvidamos que existía una tradición de educación popular que valoraba los aprendizajes significativos intermediados a través de la imagen? Acuérdate que Paulo Freire utilizaba la imagen como medio para alfabetizar… Justamente, la mirada de las artes, nos lleva a esto, es un recurso al cual –quienes trabajamos en el área de la salud, en la del desarrollo social- debemos atender para enriquecer los modos en que nuestras actividades se desarrollan. Y además de ser sensible, promueve el desarrollo de metáforas y símbolos y ayuda a que nos comuniquemos. Hay ciertas experiencias que no poseen muchas palabras, tienen imágenes. Estamos, en nuestra cultura, demasiado entrampados en la palabra y a veces, no nos permite llegar a las personas, a los grupos… La creación, a un nivel general, es una actividad siempre afirmativa y que reconoce al otro, esencialmente.”
Eduardo Rouillet
Arteterapia
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora