Cuando el cine perdió a Norah Ephron
La podías llamar por cualquier cosa: médicos, restaurantes, recetas, discursos o sólo un par de chistes, y todo lo sabía. Ella era un experta en todos los temas del buen vivir
Los nombres de los guionistas no suelen ser los más conocidos de una maquinaria que hace de las caras de sus actores y directores la versión más visible y redituable de Hollywood. Y sin embargo, los amantes de la comedia romántica sabrán de memoria quién era Norah Ephron, la guionista, periodista y escritora que anteanoche, a los 71 años, falleció como consecuencia de una pulmonía que se complicó por su leucemia.
Sí, ella fue el alma detrás de “Cuando Harry conoció a Sally”, la comedia romántica que marcó a toda una generación. Ella escribió ese orgasmo que luego catapultó a la fama a Meg Ryan. Décadas después se puede decir: “Tráiganme lo mismo que ella” y todos sabrán de qué se habla. Ephron, con su pluma, fue la creadora de esa memorable línea final: “Te odio, Harry, te odio”, con el que Sally, claro, sella su amor.
También le dio voz a Ryan en “Tienes un e-mail”, en la que se enamoró de Tom Hanks, el odioso capitalista que destruye su pequeña librería de barrio pero que logra conquistarla, y en “Sintonía de amor”, donde enamora a la misma pareja de Ryan y Hanks.
La comedia romántica de los noventa llevará su firma. Ella fue una de las primeras mujeres en abrirse paso en la masculina industria de Hollywood, la que entreabrió el telón para que entren todas las demás. Quizás, por aquella frase tan suya que la define y define a sus entrañables mujeres de la pantalla, seguras, fuertes, inteligentes y sensibles a la vez: “¿Cuál es la cualidad que más le gusta en una mujer?”, le preguntaron: “La virilidad”, respondió.
Es que Ephron reunía en su haber ese cóctel tan poco frecuente de humor e inteligencia. Pero hay que decirlo también, sabía apretar fuerte la tuerca sentimental: ¿a quién no se le cayeron las lágrimas cuando Tom y Meg se encuentran en el central Park y concretan una pareja que parecía a todas luces imposibles mientras suena “Somewhere Over the Rainbown”?
Nacida en mayo de 1941 en Nueva York y criada en Beverly Hills por sus padres, también guionistas, Ephron trabajó durante un tiempo en la Casa Blanca antes de dedicarse al periodismo. Y ya como periodista escribió un inolvidable artículo sobre el hecho de ser becaria nada menos que de JFK.
Pronto se hizo popular por sus ensayos humorísticos sobre temas que iban desde la comida –era una sibarita mucho antes de que la comida se transformara en moda– al feminismo. Comenzó su carrera en el mundo del espectáculo cuando se casó con el periodista Carl Bernstein, uno de los que destaparon el caso Watergate, y con quien tuvo a sus dos hijos. Ephron contribuyó a escribir una versión de “Todos los hombres del presidente”, sobre la trama que derribó al presidente Nixon.
Una infidelidad de Bernstein en su matrimonio inspiró la novela “El difícil arte de amar” (1986), que posteriormente se adaptó al cine para la película del mismo nombre que dirigió Mike Nichols y que fue protagonizada por Jack Nicholson y Meryl Streep. Fue el momento en que Ephron se enamoró del cine y se dedicó de lleno a él.
Su último trabajo fue “Julie & Julia”, un filme que escribió, produjo y dirigió en base al libro original de Julie Powell, sobre una bloguera que cocina todas las recetas de la cocinera Julia Child.
Pero no todos fueron aciertos. En su carrera existe también un enorme tropiezo llamado “Hechizada”, con Nicole Kidman.
Nada que empañe su carrera. Ni tampoco su humor. Pocos años atrás, escribió el libro “El cuello no engaña y otras reflexiones sobre ser mujer”, en la que se reía del paso del tiempo: “¿Por qué la gente escribe libros en los que sostiene que ser viejo es mejor que ser joven? No es mejor. Aun cuando tengas todo en su lugar, estás todo el tiempo intentado recordar el nombre de la persona que conociste ayer”, se burlaba ella de lo inevitable.
A Norah Ephron, los detractores del romance en la pantalla grande le podrán adjudicar que teñía la vida de rosa. Pero sus defensores podrán preguntarles un sonoro ¿y qué?
“Tienes un e-mail”, otro filme con su sello.
Verónica Bonacchi
vbonacchi@rionegro.com.ar