Cuatro galanes en sala de cinco
Es una comedia basada en la paternidad de estos personajes.
“Para algunos papeles es necesario bancarse el ridículo y dejar que el galán se caiga a pedazos”, dice Luciano Cáceres sobre el rol que interpretará en “Sres. Papis”, la tira que desde hoy lo mostrará junto a Joaquín Furriel, Peto Menahem y Luciano Castro por la pantalla de Telefe. “Los cuatro vamos a interpretar padres jóvenes muy distintos, todos muy varoniles pero al mismo tiempo vulnerables en diversos aspectos, y para eso hay que ser capaz de soltar la imagen que se construyó del galán en cada uno”, sigue Cáceres. “Sres. Papis”, la ficción escrita por Cecilia Guerty (“Malparida” y “Soy Gitano”) que llega a Telefe para reemplazar a “Vecinos en guerra”, contará la historia de cuatro hombres de mediana edad y el modo en el que encarnan su rol de padres. Básicamente la cosa es así: Furriel, Castro, Cáceres y Menahem tienen a sus hijos de cinco años en la misma sala de un jardín. Reeditando esas charlas en la puerta del colegio, que en el imaginario colectivo están instaladas dentro del universo femenino, este cuarteto va construyendo una particular amistad, a la vez que propone una visión reivindicativa del rol del hombre en la crianza. Así, lo que en principio aparece como un simple inventario de galanes agrupado para sacudir la pantalla chica, se impone luego como una propuesta capaz de construir una simpática mirada –por qué no, casi sociológica– de este mundo de paternidades ejercidas de un modo diferente. “Mi personaje –describió Cáceres– es un diseñador de ropa con dos hijas, muy deprimido desde que enviudó hace dos años y que decide mudar a sus hijas más cerca de su trabajo para pasar más tiempo con ellas. Y al cambiarlas de jardín es cómo conoce a los otros tres personajes”. “Y no sólo eso, cambiar de barrio, tener nuevos amigos y sopesar la posibilidad de una vida nueva, lo hacen empezar a fantasear con volver a creer en el amor, en este caso, con la maestra del jardín, que interpreta Vanesa González”, agregó. El caso de Furriel es totalmente inverso: mujeriego empedernido, frívolo e incapaz de comprometerse con nada ni con nadie hasta que una chica, con la que tuvo una noche de fugaz pasión hace cinco años, llega a su casa con un niño diciéndole que es suyo. “Es una chica de la noche que anda con quilombos y le deja al chico. El periplo de mi personaje es que no sabe si es hijo suyo, pero se va a tener que adaptar igual”, comentó Furriel. “Yo soy el casado en segundas nupcias”, anticipó Menahem sobre Mauro, un hombre tironeado por su hijo de cinco, su ligeramente bipolar ex mujer (Marcela Guerty) y su hija adolescente. “Es un padre con todas las letras, que se encarga de la casa, lleva los chicos a todos lados, está siempre pendiente de todos. Y en ese contexto, su padre vuelve a aparecer en su vida después de cinco años sin hablarse”, comentó. Por último, el más tradicional y chapado a la antigua lo encarna Luciano Castro que, en la piel de Fabio, un pizzero algo avaro que está en pareja con su mujer (Gloria Carrá) desde el viaje de egresados y tienen tres hijos, uno –claro– en sala de cinco. “Estoy casado hace 18 años y la serie empieza con mi mujer queriendo dejarme. Y el caos de mi vida se completa con la llegada de mi padre (Luis Luque), un hombre que pasó los últimos 10 años en el cerro Uritorco y llega con su novia (Kloosterboer) para quedarse a vivir en mi casa”, comentó. Así, con esta variopinta acuarela de cuatro mundos posibles dentro del inmenso bolillero de padres jóvenes y modernos, “Sres. Papis” intenta reconstruir no sólo el vínculo de los protagonistas con sus hijos, sino también -y casi como consecuencia circular– la que construyeron con sus propios progenitores. (Télam)