Toy story 5: ¿Puede un vaquero de trapo ganarle a un algoritmo?
Es el desafío de la nueva película que se estrenará el próximo 19 de junio. Su director, Andrew Stanton, plantea las nuevas infancias y lo que hacemos con aquellos juguetes de los años 90.
¿Cuál fue el juguete más amado de tu infancia? ¿Dónde está ahora? Andy vivió sus primeros años con Woody, el gran vaquero que vio crecer al niño desde sus 6 años hasta su despedida de la casa familiar, para ingresar a la universidad. Andy tenía 17 años y Woody 6, cuando llegó ese momento. El cine contará una nueva historia de esta saga.
Andy tenía que tomar una decisión respecto a sus juguetes “amigos”. Encerrarlos para siempre en una caja en el ático o darles un poco más de vida de juegos.
Decide regalárselos a Bonnie que los disfrutó durante cuatro años. Pero aparecieron nuevas diversiones en la infancia de la pequeña: los juguetes tecnológicos. Allí conoce a Lillypad, una tableta inteligente con forma de rana que convence sutilmente a la niña de que está superando su etapa de jugar con juguetes.
¿Que pasará con el vaquero cansado de tantos rodeos o con un Buzz con fallas en sus sistemas? ¿Y con los demás?
Esto es lo que plantea Toy story 5, película que se estrenará el próximo 19 de junio en los cines del mundo. Los juguetes comenzarán una enorme batalla contra la tecnología, algo nada nuevo en estos tiempos.

“¡Extinción no otra vez!”, grita Rex, el dinosaurio. ¿Sucederá? La ruda Jessie, en modo líder, intentará que Lillypady y “sus secuaces” no ganen la batalla.
Y hasta ahí se puede contar esta nueva historia. Pero hay un detrás de escena que desde la voz de su director, Andrew Stanton, aporta datos más significativos sobre la parte 5 de una de las películas más taquilleras destinada a niños y niñas. El responsable de WALL-E y Buscando a Nemo, defiende la existencia de esta quinta entrega.
En varias entrevistas a medios internacionales como Variety, Stanton defendió esta saga como “un mundo vivo”.
No se trata de una batalla tanto como de darse cuenta de un problema existencial: que ya nadie juega con juguetes”.
Andrew Stanton, director de que quinta versión de la película taquillera.
“Nadie se queda sin su trilogía. Pueden disfrutarla y no ver la siguiente si no quieren. Pero siempre me ha encantado cómo este mundo nos permite abrazar el tiempo y el cambio. No hay garantía de que se quede congelado en ámbar”, aseguró.
En una charla con The Wrap en marzo de 2026, comparó la franquicia con producciones de largo aliento: “Para mí, no es diferente a algo como Game of thrones. Es una serie donde el mundo simplemente sigue adelante. Dejamos que el tiempo pase, que los niños crezcan, algunos juguetes envejecen y otros se van a otro lugar”.
En relación al punto neural de Toy story 5, Stanton agregó que la película no busca simplemente crear un villano, sino reflejar un cambio cultural real.
“La tecnología ha cambiado la vida de todos, pero nos preguntamos qué significa eso para nosotros y para nuestros hijos. No podemos simplemente salirnos con la suya haciendo que la tecnología sea el villano”, manifestó.
El director aclaró que “honestamente, ni siquiera se trata de una batalla tanto como de darse cuenta de un problema existencial: que ya nadie juega realmente con juguetes”. “La clave es tratar de honrarlos. La clave es dejar que cambien, como cambia la vida”, concluyó.
Sin embargo, del otro lado de la vereda, las críticas ya se están anunciando. Uno de los mayores desafíos para Toy story 5 radica en superar el escepticismo de quienes temen una redundancia narrativa. Gran parte de la crítica especializada advierte sobre el riesgo de que la trama simplemente recicle el concepto del “juguete reemplazado”, un eje central que ha motorizado la franquicia desde 1995.
Si bien en las entregas anteriores la amenaza era un juguete más moderno o el inevitable crecimiento de los niños, esta vez el conflicto se traslada a la tecnología. El temor reside en si la película logrará ofrecer una perspectiva fresca sobre la obsolescencia en si, o por el contrario, se limitará a repetir una fórmula conocida.
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