Cumbre sobre Ucrania, nueva ventana a la paz
Putin condiciona su participación a la existencia de un acuerdo previo.
El presidente ucraniano Poroshenko, la canciller Merkel y el vicepresidente de Estados Unidos, Binder, en la Conferencia de Seguridad de Munich
BERLIN/MUNICH (DPA).- Los esfuerzos diplomáticos de Alemania y Francia lograron revivir la esperanza de una solución pacífica al conflicto entre Rusia y Ucrania que tiene en vilo a Europa: los líderes de los cuatro países acordaron ayer reunirse el miércoles en Minsk para analizar un nuevo acuerdo de paz. Así lo informaron los gobiernos en Berlín y París tras una larga teleconferencia entre la alemana Angela Merkel, el francés François Hollande, el ucraniano Petro Poroshenko y el ruso Vladimir Putin. Los cuatro “trabajaron en un paquete de medidas” para una solución integral en Ucrania que seguirá perfilándose mañana en Berlín, señaló el portavoz de Merkel, Steffen Seibert. En la decisiva reunión el miércoles en la capital bielorrusa participarán también representantes de la OSCE y de los separatistas prorrusos. Putin, sin embargo, condicionó la reunión en Minsk a que anteriormente se llegue a un acuerdo. Si se consigue ajustar una serie de posturas en los próximos días, entonces podrá haber un encuentro, demandó Putin tras una cita con el jefe de Estado bielorruso Alexander Lukashenko en Sochi, informa Interfax. Poroshenko, por su parte, dijo que espera que en Minsk se anuncie “un cese de hostilidades inmediato e incondicional”, según un comunicado de la presidencia ucraniana. La cumbre será el tercer encuentro entre los cuatro líderes después del que mantuvieron en junio en Normandía y del de octubre en Milán. Los numerosos intentos por repetir la reunión fracasaron desde entonces sobre todo por la continua violación del acuerdo de paz firmado en septiembre en Minsk. Los cuatro mandatarios sí mantuvieron varias teleconferencias. La nueva ventana diplomática se abrió cuando Merkel y Hollande viajaron sorpresivamente a Kiev el jueves y a Moscú el viernes para presentar un nuevo plan de paz a Poroshenko y Putin, impulsados por la amenaza de una “guerra total” –en palabras de Hollande– y la posibilidad de que Estados Unidos envíe armas a Ucrania. Tras una maratónica sesión de Merkel y Hollande con Putin, portavoces en Berlín y Moscú calificaron de “constructivo” el diálogo y anunciaron la teleconferencia de hoy a cuatro bandas sin dar más detalles. Merkel reconoció durante la Conferencia de Seguridad de Munich que no hay “garantías” para la nueva iniciativa de paz, mientras que el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, fue más optimista y la consideró “una buena base” para avanzar hacia la solución de la crisis. El actual acuerdo de Minsk contempla el cese el fuego entre los rebeldes y las tropas gubernamentales, la retirada de armas pesadas del frente, la creación de una zona desmilitarizada y el envío de observadores que controlen el cese de hostilidades. Uno de los principales puntos de disenso es la línea de demarcación. Poroschenko insiste en la acordada en el plan de paz de Minsk, pero los separatistas han ganado mucho terreno desde entonces.