De Cipolletti a la Fiesta Nacional del teatro
El grupo cipoleño El Piso de Arriba representa a Río Negro con su obra “El enemigo” en el encuentro que este año se realizará en Salta. Suben a escena el martes 24, en dos funciones
TEATRO
Inspirada en textos de la escritora Amélie Nothomb y en el cuadro “La extracción de la piedra de la locura” de El Bosco, la obra que representará a Río Negro en la Fiesta Nacional del teatro 2015 es actuada y dirigida por Pablo Donato y Gustavo Azar, del conjunto cipoleño El Piso de Arriba.
Nacido en el 96 de la mano de un grupo de docentes del Instituto Universitario Patagónico de Artes (IUPA), El Piso de Arriba estrenó los espectáculos infantiles y para adultos “Deneei”, “Una de detectives”,y “Las aventuras de Juan Despiste”. En el 2000, parte de sus miembros se trasladaron a España, asentándose desde el 02 en San Fernando (Cádiz) donde montaron algunas obras. Además organizaron, con el Patronato de Juventud de esa ciudad, talleres de teatro que culminan cada año en el Festival de Teatro Joven, donde se estrenan distintos trabajos nacidos de las clases que allí se imparten.
En 2012 el grupo se volvió a congregar en la región y montó recientemente “El desvarío” del dramaturgo chileno Jorge Díaz, antes “Mujeres geniales” y la actual propuesta de “El enemigo”, que el martes 24 expondrá a las 19 y 21:15 en la Sala Mecano de la Casa de la Cultura de Salta.
Un hombre ante una espera interminable en la sala de embarque de un aeropuerto cualquiera. Otro se le acerca para hablar, insistente en su demanda de atención. Mucho más que los problemas metafísicos, las pequeñas contrariedades muestran el lado absurdo de la existencia… ¿Qué hacer frente al retraso de un vuelo, cómo soportar una demora forzosa por tiempo indeterminado cuando alguien insiste en hablar? “El enemigo” transita ese instante de locura antes de que todo vuelva a su sitio.
Azar, actor, director y docente, charló con “Río Negro” , a poco de regresar de dictar sus clases de actuación en el IUPA.
“Pablo (Donato) es de Roca. Fuimos compañeros en la Escuela de Teatro cuando yo me vine al Valle en el 95 (tras vivir en Mendoza y Buenos Aires). Trabajé mucho tiempo en el grupo Araca la Barda de Neuquén y sigo en él. Pero con mi compañero de elenco, armamos El Piso de Arriba acá en Cipolletti, aunque en realidad tuvo su origen en Roca. Él se fue por diez años y al regresar, seguimos y ya vamos por el tercer estreno. Nos fue bien…
-Y ahora viajan a la Fiesta Nacional del teatro en Salta, un enorme e interesante muestrario de posibilidades y diversidades… Particularmente, los de Río Negro y Neuquén que he visto en los últimos años, siempre dejan bien parada a la región.
-Es cierto. Por lo menos de Patagonia, lo más fuerte siempre ha sido Río Negro y Neuquén.
–Eso es un piso y a la vez, un acicate para no bajar de nivel.
-En 2014 estuve de jurado en Río Negro, porque no presenté obras, y este año pude ver las dos fiestas (provinciales). Hay mucha variedad, desde espectáculos bien realizados, de envergadura, con trabajo, hasta los muy amateurs, vocacionales. Y hay niveles muy distintos. Hay grupos que vienen trabajando desde hace muchos años y nunca bajan de una calidad determinada. Hay años con muy buenas producciones y otros en los que no se ve nada interesante. Con cierta objetividad, hay que decir que hay un poco de todo. En cuanto a nosotros, nos ha ido muy bien con la obra, estamos contentos. Tiene un nivel dramatúrgico interesante, mucho trabajo actoral y es muy despojada de elementos y escenografía. Somos dos actores con una trayectoria amplia, entonces vamos sólidamente plantados. Estamos conformes con lo que llevamos a Salta. Yo, muy orgulloso…
“Tuve una alegría inmensa por mi compañero. Él fue parte de un conjunto teatral emblemático, “Las dos lunas”, que dirigió José Luis Valenzuela, un grupo maravilloso de trabajo. Y debido a la crisis del 2000-01, emigró a España y vivió en un lugar donde el teatro no existía. Por lo tanto, volver y ganar la representación de Río Negro en la primera Fiesta Provincial que nos presentamos, me encantó. Fue como un regreso triunfal después de diez años en los que pudo actuar todo lo que pretendió. La elección de haber vuelto tuvo un buen y rápido resultado que me llena de orgullo, afirma Gustavo
La trama de la obra
-¿Cuál es el eje de “El enemigo”?
-Es un espectáculo de texto que lo vertebra. Tiene una trama casi te diría policíaca que toma al espectador de las narices y lo transporta durante una hora a través de falsas pistas, hipótesis que luego no se corroboran. Nosotros lo llamamos comedia negra y está lleno de sorpresas. El público cree una cosa pero no es eso, sospecha otra pero tampoco es, imagina una tercera y no va por ahí. Genera intriga con una estructura narrativa casi clásica. El público no queda afuera de ese tejido inteligente. Es un desarrollo que comienza ligero, se va tornando tenso y oscuro, y no tiene vuelta atrás. Todas las situaciones son reconocibles. Un hombre que quiere hablar, otro que no puede sacárselo de encima; y de lo pesado que primero parece, comienza a sospecharse que hay algo más, una posibilidad y otras que se van desacreditando en el devenir de la obra. Todo lo que aparenta va mutando hasta develar, al final, quién es este personaje. Transita varios temas, pero habla de la culpa, de la negación de situaciones internas.
-Tu papel es el del…
-Pesado, digamos, sí. El que quiere hablar y aborda irrespetuosamente a un pasajero que no conoce. Como le puede suceder a cualquiera que se sienta en un colectivo de larga distancia y al lado se ubica un charlatán y no tiene escapatoria. En la angustia que se genera en ese no espacio de mil kilómetros por delante, hace eclosión, crisis el personaje de Pablo.
Eduardo Rouillet
eduardorouillet@gmail.com