Debaten cómo seguir en Las Grutas



“Si no pago impuestos ni ningún tipo de deuda, tiro un tiempo más, después no sé. Menos mal que esto no me agarró con sueldos a cargo y que no pagué una plata que debía depositar antes del comienzo de la cuarentena”.
Ésas y otras frases surgen del diálogo con prestadores y comerciantes del sector turístico quienes coinciden en que “lo único cierto es la incertidumbre”.

“A nosotros esto (por la pandemia) nos golpeó muy duro porque nos quitó casi toda la ganancia. Aunque la temporada de verano fue buena, enero y febrero prácticamente se usan para cubrir gastos, y en marzo y abril se ve el ingreso fuerte, lo que nos queda. Justamente este año en abril fue Semana Santa y había una serie de feriados y fines de semana interesantes. Pero eso se cortó por el coronavirus”, se lamentó Eduardo Young, que integra el concejo asesor del Ente Mixto de Promoción Turística local (Emprotur). “Eso nos descapitalizó –continuó– y ahora tenemos que ver cómo seguimos”.

Ese “mirar hacia adelante” que se propusieron, sin embargo, les genera un profundo desconcierto. Sobre todo porque saben que la actividad será una de las últimas en arrancar y que, aunque se vaya flexibilizando la cuarentena, las “nuevas normalidades” a las que habrá que acostumbrarse tal vez incluyan una recuperación acotada de la circulación entre provincias.

“Nadie lo sabe realmente. Pero se está hablando de arrancar con un turismo regional y de naturaleza. Apuntar a un radio de posibles visitantes dentro de los 400 km, por ejemplo. Como Neuquén, Bahía Blanca o Trelew. Y priorizar actividades y acciones al aire libre y con grupos de gente reducidos”, apuntó Young.

Al reflexionar sobre esto Claudio Barbieri, un prestador náutico y de buceo, fue más allá. “Para mí el coronavirus significará un antes y un después para la actividad. Casi te diría que se podría pensar en la muerte de las acciones de turismo masivo”.

Si esto fuera así la región, al menos en lo que hace al rubro de excursiones y paseos, no tendría complicaciones para adaptarse a los posibles cambios. “En el buceo directamente ya nos manejamos con poca gente, y tenemos estrictos protocolos de seguridad e higiene. También ocurre lo mismo en lo que respecta a los paseos de avistaje embarcado de ballenas y otros mamíferos marinos. Porque nosotros apuntamos a lo vivencial. Salimos, de por sí, con poco público”, reflexionó Barbieri.

La idea de escaso público, sin embargo, tal vez no sea del todo rentable en el caso de rubros como el hotelero. “Ése será un tema. Fijar nuevos porcentajes de ocupación posible para cada uno de nuestros espacios, según la superficie y el respeto de las distancias sociales admisibles, quien sabe cómo podría impactar”, finalizó Young.

Desde el Emprotur piden respuestas

Hace unos días los prestadores del Ente Mixto de Promoción Turística local (Emprotur), mantuvieron una videoconferencia con el intendente Adrián Casadei en la que plantearon una serie de pedidos e inquietudes.

Entre ellos, lanzar una estrategia comunicacional para que, a través de redes sociales, se difundan imágenes del destino para fomentar la idea de que la villa turística estará disponible para recibir a los turistas ni bien se habilite la actividad. Además, pidieron establecer algún tipo de respaldo o alivio para el sector, a través de alguna exención impositiva u otro tipo de aporte. Por otra parte, no paralizar algunas de las cuestiones que quedaron pendientes, como la licitación de las bajadas 3 y 5.

Por otra parte, desde hace algunos días se permite que algunos oficios y actividades que sirven de mantenimiento para hoteles y complejos (como carpinteros, herreros, etc.) desarrollen sus tareas. Algo que desde el rubro habían pedido.


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