Demasiados cabos sueltos
Análisis
María Lorente AFP
El pacto de integración fiscal suscita numerosos interrogantes políticos y legales, a sólo tres días de la cumbre en Bruselas. La cumbre del “todo o nada”, que debía dar una respuesta sólida para salvar al euro, concluyó con un acuerdo “intergubernamental” de 26 países de la UE, tras el veto británico a una verdadera unión fiscal europea. • Los dirigentes europeos prevén que los países ratifiquen el acuerdo antes de marzo. Pero varios analistas se preguntan qué pasaría si un país cambiara de gobierno. De hecho, el candidato socialista francés a la elección presidencial de mayo de 2012, François Hollande, favorito en las encuestas, anunció que si es electo renegociará el acuerdo “agregándole lo que le falta”, que a su juicio es “la intervención del Banco Central Europeo, los eurobonos ”. • Los expertos advierten que, si no es consultada, Gran Bretaña podría interponer un recurso legal. • El plan de unión fiscal fue respaldado por los 17 socios del euro más seis Estados que no tienen la moneda única .Y aquí surge otro problema: “El acuerdo podría no ser ratificado por algún Parlamento”, señaló el Centro de Política Europeo (EPC) y en ese caso ¿el acuerdo entraría en vigor?” se interroga. “¿Y si un país decide someterlo a referéndum?”.