«Mingo» Perilli habla de todo sin cassete: el fútbol argentino, la selección y Cipo

Lejos de las canchas y atravesando un momento de “paz” en lo personal, uno de los referentes históricos de Cipolletti habló del fútbol local, regional y hasta de la selección. Criticó el resultadismo y destacó la importancia de los proyectos.





“Se evalúa poco el fútbol de hoy. El fútbol argentino esta sumergido en una crisis de devaluación, todo depende de los resultados. Si el pibe de Racing metía el penal, a Gago lo postulaban para la selección. Los que vivimos en el fútbol convivimos y estamos acostumbrados a la critica”.

Domingo Perilli es mucho más que entrenador y exjugador. Tanto para el club Cipolletti como para el fútbol regional significa una referencia y escucharlo siempre es interesante.

La frase del comienzo en “Sobre la Hora”, el programa del Mundial por RN Radio, simboliza la esencia de los conceptos que Mingo fue desarrollando durante la entrevista.

“El que se preocupa demasiado por la crítica o se agranda cuando enaltecen demasiado su trabajo, es porque no está bien situado. Soy un convencido que los objetivos se cumplen por una cuestión de decantación y no por ímpetu, salvo casos excepcionales”, dejó en claro el exDT del Albinegro.

Son muchos los que intentan dirigir con su palmarés de jugador como argumento principal y, en general, esas experiencias no llegan a buen puerto. “Para ser técnico hay que prepararse, no alcanza con haber jugado bien o con tener personalidad. Es una profesión muy compleja. Hay que estar preparado en todo sentido. Hay que planificar, rodearse de gente capaz, que los jugadores te crean que confíen en vos. Los jugadores confían si les decís algo, y eso pasa. Ahí esta la credibilidad del entrenador”, subrayó Perilli.

Dirigir un plantel es mucho más que la cuestión táctica, analizar el rival y dar órdenes. Es que los entrenadores suelen oficiar de psicólogos y hasta de padres.

Desde su experiencia agregó: “Yo, particularmente, era de poner las pautas claras de entrada y los jugadores en el día a día se van dando cuenta si uno cumple con su palabra. No comparto la idea de tratar a todos iguales, pero sí que haya normas generales. Para un mismo acto de indisciplina los “castigos” no son iguales porque las personas no son las mismas. Los jugadores ven todo. Son muy despiertos y muy pillos”.

Domingo Perilli fue secretario técnico de Cipolletti en 2019.

En 16 días comienza el Mundial de Qatar y Argentina llega entre las favoritas. La “Scaloneta” lleva 35 partidos invicto y sumó muchos adeptos gracias a los buenos resultados, pero Perilli no se sube a esa ola de exitismo y reconoció que, como mucha gente, fue crítico cuando comenzó el ciclo. “No estaba muy conforme con la designación de Scaloni como entrenador cuando le tocó. No es normal que un chico que no había dirigido tome el mando de la Selección”, aseveró.

En el mismo análisis siguió diciendo: “se ve que tuvo buena química con los jugadores, los resultado han sido muy buenos. El fútbol de hoy se analiza bastante poco el juego y mucho los resultados, porque la Copa América de Argentina fue mas o menos. En semifinales ganamos por penales jugando mal contra Colombia y el mejor partido lo hizo con Brasil”.

De cara al Mundial, también dejó su lectura: “se ve que hay buen feeling entre los jugadores y el cuerpo técnico. También vemos que en Europa no hay mucho, Brasil es el gran candidato y Argentina ya le ganó”.

En cuanto al Albinegro, que se salvó del descenso en la última fecha del Federal A, Perilli reiteró su análisis. “Cipolletti no escapa a la realidad del fútbol argentino. Una institución que todos los años está queriendo hacer lo mismo. Cuando no hay una idea futbolística, no hay una idea deportiva ni un camino, es difícil. Entonces todos los años el que viene quiere hacer su experiencia personal y en el afán del ascenso, porque Cipo es grande, nadie tiene la lucidez de decir: ‘que lejos estamos de ascender’ ”.

Muchas veces se habla de la chapa del Capataz en el país, de los torneos jugados, de las grandes gestas, que quedan cada vez más lejos en el tiempo. “Cipolletti es un equipo con historia, pero esa historia hay que engordarla día a día, sino -con el mayor de los respetos- estamos perdiendo con equipos que no sabía que existían. Lo miro con preocupación y me da bastante pena”, sentenció Perilli.

A los 58 años, Mingo pasa por un momento personal que describe de “mucha paz” y tranquilidad. No descartó volver a dirigir, pero tiene la seguridad de que ya no lo haría profesionalmente. Esa etapa parece haber pasado. “No es que este cerrada, pero tengo dos nenas chicas, hoy ser entrenador te lleva mucho tiempo. Hace años voy a la iglesia y he encontrado un refugio y un alivio que me hace bien para mi vida personal. Entonces el fútbol no es que sea malo, pero me aleja de eso. Encontré ahí un lugar que me hace muy bien a mi”. De fondo se escucha un clima familiar y una de sus hijas lo llama para seguir jugando en el patio de su casa.

Luego de sus experiencias como DT, en las que vivió momentos gloriosos y de los otros, en 2019 fue secretario técnico de Cipo, una función que conoció con la práctica y tampoco negó la posibilidad de volver a ejercer. “No me veo dirigiendo fútbol profesional, pero capaz que me gustaría cumplir la función de asesor”, finalizó.


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