La Regata del reencuentro: la felicidad de todos aquellos que hicieron grande a esta travesía

Muchos palistas que hicieron historia en la Regata, descolgaron el bote y regresaron para tomar parte de esta edición especial.

Néstor Pinta y Martín Mozzicafreddo, los Reyes el Río regresaron a la prueba donde forjaron su leyenda. Foto Juan Macri.

La fiesta en la orilla de la Playa de los Palistas no sólo estuvo alrededor del bote los Balboa, que no competían en la Regata del Río Negro desde el 2023. Tanto en la costa de Patagones como en la de enfrente, en Viedma, los más ovacionados de la tarde fueron sin dudas Néstor Pinta y Martín Mozzicafredo, los Reyes del Río que volvieron a correr juntos una Regata después de seis años de ausencia en la prueba que los hizo leyenda.

La vuelta del Piri y Martín, montados sobre el kayak Elio negro que tantas alegrías les dio, representa el mandato que impuso esta Regata de las 50 ediciones. «Cuando largué de Neuquén soñaba con esto. La verdad es que lo disfruté muchísimo, después de tanto tiempo volver y sentir el cariño intacto de la gente es una gran alegría. No puedo pedir más, cumplí todo lo que quería este año. Fueron más de cinco años alejado de la familia del canotaje y me recibieron como si nunca me hubiera ido. Volver a escuchar el ‘vamos Piri…’ después de tantos años en todas las costas donde pasamos, es increíble. Esta el la familia grande del río y es donde mejor me siento», fueron las palabras emocionadas del Piri Pinta en la llegada.

El Piri Pinta, con la pose habitual del brazo levantado apuntando al cielo, una imagen que se volvió a vivir en la Regata dorada. (Foto/Juan Macri)

Su eterno compañero, Martín Mozzicafreddo, también disfrutó el regreso de la dupla más ganadora de la Regata con 14 ediciones. «Volver a estas costas, junto al Piri, la verdad es que es una sensación muy hermosa. Él está muy feliz. Es como antes, el recibimiento, el cariño de la gente la verdad no ha cambiado. Ya desde Neuquén estábamos muy contentos de volver a subir al bote y hacer lo que nos gusta, a pesar de que algunas etapas las sufrimos porque nos agarró gastroenteritis, veníamos con lo justo…» Martín reconoce que en alguna parte de la prueba no la pasaron del todo bien y deja una humorada. «A mitad de carrera nos preguntamos: ¿por qué no volvimos el año que viene?… Para nosotros fue un desafío correr después de tanto tiempo etapas largas, díficiles… Pero estamos bien, felices de todo este recibimiento».


Todos los que alguna vez fueron parte e hicieron grande a esta competencia, quisieron estar presentes, no sólo los multicampeones. El sueño de volver a la travesía se hizo realidad para muchos de los palistas que también ocupan un lugar privilegiado en la historia, como es el caso de Luis Millanta, ganador de la Regata 1994 junto a Hugo Pozas.

Pelelo corrió junto a Víctor Millanta en K2 master A y al llegar a Viedma, toda su familia y amigos lo esperaba para compatir la alegría de volver a formar parte de la Regata. «Esto es un sueño hecho realidad, porque hacía 23 años que no subía a un bote, la ultima vez había sido cuando ganamos con Ana Navarro. Ojalá esto sirva para incentivar a todos los chicos que se acerquen al canotaje, ojalá sea así2

Pelelo Millanta, ganador de la Regata 1992, volvió para la edición dorada.

Otro bote campeón que regresó para los 50 años de la travesía fue el compuesto por Damián Pinta y Facundo Lucero, quien no corría junto al hijo de la leyenda desde el 2022 cuando ganaron el bicampeonato de la Regata. Facundo retomó el canotaje para correr esta edición especial y su actuación estuvo acorde a lo que se esperaba de un bote de punta: finalizaron terceros en la general.

Damián Pinta y Facu Lucero, al llegar este domingo a Viedma. Foto Juan Macri

Otro que regresó, al menos para correr una etapa -la última-, fue Gustavo Cirillo, ganador de la Regata en la edición 1989 junto a José Luis Marello. El palista que fue olímpico en los Juegos de Seúl 1988, disputó este último parcial junto al español Jorge Cinto Humbría, que empezó esta Regata 2026 corriendo junto a Ricardo Ovejero, que después de la segunda etapa no pudo seguir compietiendo. El palista vive en Valencia y a pesar de la baja de su compañero, quiso seguir formando parte de la prueba y corrió alternativamente con Pedro Álvarez, Lucas Pérez y con Valentina Kees, en la etapa entre Luis Beltrán y Choele Choel.

Gustavo Cirillo, campeón de la Regata 1989, junto al español Jorge Cinto Humbria.



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