Unión de Zapala cumple 49 años: la histórica fusión que hoy alimenta el sueño del ascenso en Lifune

El Canario celebra un nuevo aniversario en un momento cargado de ilusión.

Redacción

Por Redacción

Por Oscar Aliaga

Líder, fortalecido y con una campaña que volvió a movilizar a su gente, el equipo persigue el ascenso a la Primera A de LIFUNE, una categoría y un protagonismo que forman parte de la memoria grande del club.

Hoy, 12 de julio, el Club Social y Deportivo Unión de Zapala cumple 49 años de vida. No será un aniversario más. La fecha encuentra al Canario atravesando uno de esos momentos deportivos que vuelve a conectar generaciones, recuerdos y sueños: el equipo pelea por regresar a la Primera A de Lifune, escenario que históricamente lo tuvo entre los grandes protagonistas del fútbol neuquino.

Club Social y Deportivo Unión de Zapala / Foto gentileza

Hay algo especial en este presente. Unión no busca simplemente subir de categoría. Intenta reencontrarse con una parte de su historia.

El equipo de futbol de 1ra División llega a este tramo del campeonato como protagonista, con mucha identidad y una fortaleza colectiva que se consolidó con el paso de las fechas.

Una historia que comenzó con una fusión inédita


Para comprender lo que significa este presente hay que volver al 12 de julio de 1977. Ese día nació el Club Social y Deportivo Unión de Zapala como resultado de la fusión entre el Club Deportivo y Recreativo Comercial y el Club Social y Deportivo Frontera. Fue una experiencia pionera para el fútbol provincial: dos instituciones decidieron unir fuerzas con el objetivo de construir una entidad capaz de potenciar el deporte zapalino.

Club Union de Zapala / Foto gentileza

En aquellas reuniones fundacionales participaron, por Comercial, Hugo Propato, Restom Sapag, Manuel Rojas y Alejandro Mundano. Por Frontera estuvieron Francisco Tassone, Héctor Sereno, Carlos Koopmann, Honorio Koopmann, Julio Quiroga, Luis Narambuena, Néstor Ubillos, Enrique Lisarrague, Luis Lohaiza y Pedro Cuevas.

No fueron solamente nombres escritos en un acta. Fueron protagonistas de una decisión que cambiaría para siempre una parte de la historia deportiva de Zapala.

La Asamblea Constitutiva del 3 de diciembre de 1978, con la participación de 104 asociados, terminó de dar forma institucional al proyecto y designó a Hugo Propato como primer presidente.

Equipo de Club Union de Zapala del Regional 79 / Foto gentileza

De Zapala a pelear por un lugar entre los grandes


A partir de 1979, Unión comenzó a demostrar que aquella fusión tenía un enorme potencial. La llegada de futbolistas como Abel Viedma, Ramón Paredes, Raúl Salinas, Jorge Silva, el “Ruso” Tesan y Julio Villar fortaleció una base con fuerte identidad local, integrada también por jugadores como Miguel y Hugo Caracoche, Segundo Guzmán, Germán Ortiz y Héctor Suárez, bajo la conducción de Horacio Garaygorta.

El primer gran impacto llegó con la conquista del Torneo Huincul-Zapala, una experiencia autorizada por AFA entre las ligas de Zapala y Plaza Huincul-Cutral Có. Unión mostró jerarquía, movilizó multitudes y comenzó a instalar una certeza: desde el interior de Neuquén también podía construirse fútbol competitivo.

Ese logro le permitió disputar una clasificación frente a Independiente de Neuquén para acceder al Regional de 1979, competencia que representaba el camino hacia el viejo Torneo Nacional de AFA. El conjunto capitalino se impuso en la serie, pero Unión ya había dejado su marca.

Ese mismo año nació la Liga de Fútbol de Neuquén, Lifune, y el Canario fue protagonista desde el comienzo. En el primer torneo organizado por la nueva entidad terminó segundo detrás de Alianza de Cutral Có.

El Regional de 1980 y una campaña que quedó en la memoria


Unión consiguió la clasificación al Regional de 1980 después de superar a Centenario en una serie de ida y vuelta. Bajo la conducción de Norberto Fernández Cabral, ganó en Zapala por 4 a 2 ante una multitud, con dos goles de Miguel Caracoche, uno de Juan Carlos Abatte y otro de Rubén Bruno.

En la revancha empató 2 a 2, nuevamente con dos tantos de Caracoche, y selló el pasaje.

El Regional reunió equipos de Neuquén, Mendoza y La Pampa. Unión volvió a estar a la altura. Llegó a la última fecha ubicado en el segundo puesto, apenas un punto detrás del líder, y debió definir sus posibilidades como visitante ante Independiente de Mendoza.

La derrota dejó al Canario a un paso de la gloria. Pero aquella campaña quedó marcada para siempre. Unión había llevado el nombre de Zapala a una de las competencias más importantes del fútbol del interior argentino, demostrado que podía competir de igual a igual.

La década dorada


Los años 80 consolidaron la época más gloriosa de la institución. A aquella campaña se sumaron tres nuevos subcampeonatos de Lifune: 1981, 1983 y 1984. En los dos primeros quedó detrás de Alianza de Cutral Có; en el tercero, de Independiente de Neuquén.

Durante aquellos años, Unión fue una referencia provincial. Sus partidos convocaban multitudes y el clásico frente a Don Bosco se transformó en uno de los enfrentamientos tradicionales del fútbol neuquino, con tribunas repletas y una rivalidad profundamente ligada a la identidad de Zapala.

Por eso, el actual sueño de ascender a Primera A tiene una dimensión especial. No se trata solamente de alcanzar una categoría superior, sino de volver a ocupar un lugar que forma parte de la memoria deportiva del club.

Jugadores de Club Union de Zapala / Foto gentileza

Del legado fundacional al presente del fútbol del club


La historia de Unión también se construyó desde abajo, en las divisiones formativas, donde generaciones de chicos y jóvenes dieron sus primeros pasos con la camiseta verde y amarilla. Esa tarea, sostenida durante décadas por técnicos, dirigentes, familias y colaboradores, se convirtió en una de las bases de la identidad del Canario.

Hoy, el fútbol del club está a cargo de Diego Koopmann, Gastón Mardones y del DT del primer equipo, Rafael Sánchez Laudari, en una etapa marcada por el crecimiento deportivo y la ilusión de volver a ubicar a Unión en los principales escenarios de la Liga de Neuquén.

En ese presente aparece, además, un vínculo especial con la propia historia de la institución: Diego Koopmann es hijo de Carlos Koopmann, uno de los fundadores del club en 1977. Casi medio siglo después de aquella fusión que dio origen a Unión, una nueva generación vuelve a asumir responsabilidades en la vida futbolística de la entidad.

Entre aquel grupo de dirigentes que decidió unir dos instituciones para construir un proyecto más grande y quienes hoy trabajan para fortalecer el fútbol del club existe un hilo que atraviesa los 49 años de historia. Cambiaron las épocas, los desafíos y los protagonistas, pero permanece una misma idea: sostener a Unión, hacerlo crecer y mantener viva su identidad.

Mucho más que fútbol


La vida del club nunca se limitó a una pelota y dos arcos.

Unión recibió y recibe múltiples disciplinas deportivas, entre ellas básquet, hockey, ajedrez, taekwondo, vóley, newcom, las escuelitas de fútbol, acrobacias en tela y bádminton. Sus instalaciones fueron escenario de entrenamientos, reuniones, encuentros sociales, actividades políticas, celebraciones familiares y generaciones enteras atravesando la vida de la institución.

La actual Comisión Directiva está encabezada por Matías Melgarejo como presidente, acompañado por Viviana Kormos como Secretaría y Juan Martín Sosa como Tesorero.

La sede ubicada en el predio de Avellaneda y Mitre expresa ese crecimiento. El gimnasio cuenta actualmente con piso de parquet flotante, mientras que la cancha principal de césped natural, con un sistema de iluminación renovado, es considerada una de las mejores de la provincia. A ello se suman el campo de césped sintético, la sede social y distintos espacios destinados a la actividad deportiva y a los encuentros comunitarios.

La mirada también está puesta en lo que viene. Entre los proyectos previstos para avanzar durante 2026 se encuentran la construcción de una nueva cancha de fútbol sintético, la incorporación de nuevas tribunas en la cancha auxiliar y la remodelación de los vestuarios. Obras que apuntan a ampliar y modernizar la infraestructura.

Detrás de cada etapa hubo decenas de colaboradores anónimos. Personas que vendieron rifas, prepararon una cancha, lavaron camisetas, acompañaron delegaciones, consiguieron recursos, cocinaron para los planteles o simplemente estuvieron cuando el club necesitaba una mano.

Esa también es la historia de Unión.

A los 49, el sueño vuelve a ponerse de pie


El presente encuentra al Canario movilizado detrás del gran objetivo. Con una campaña que volvió a generar expectativa, Unión alimenta la ilusión del ascenso tras superar adversidades.

El calendario le suma un condimento especial: el 12 de julio, exactamente el día de su 49° aniversario, recibirá a San Lorenzo de Neuquén, su inmediato perseguidor, en un partido que puede marcar el rumbo del campeonato.

Será una jornada capaz de unir generaciones: quienes recuerdan las campañas del Regional, los subcampeonatos de los años 80 y los clásicos, junto a los chicos que hoy comienzan a enamorarse de la camiseta verde y amarilla.

Unión nació de una fusión, creció representando a Zapala, fue protagonista de Lifune, jugó Regionales, formó futbolistas y construyó comunidad. Atravesó tiempos difíciles y volvió a levantarse.

Por eso, a los 49 años, el Canario vuelve a mirar hacia arriba.


Por Oscar Aliaga

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