Desde el arte, sin fronteras
La sala Frey alberga obras que el artista trasandino Máximo Peña Ordoñez incluye en la serie “CosmoVisiones”. La muestra puede ser visitada hasta el domingo.
CULTURA
Por Teresita Méndez
teremendez@live.com.ar
Iniciada su “travesía artística” con una primera exposición en el salón de Aerolíneas Argentinas en 1987 durante su residencia en esta ciudad, Máximo Peña Ordoñez retoma contacto con el público local a través de “CosmoVisiones”. Invita a acceder a su particular apreciación de la existencia “desde lo singular a lo plural, desde el microcosmos a la espacialidad ilimitada” con óleo, acrílico y técnicas mixtas como vehículos, hasta el domingo 25 en la sala Frey -Centro Cívico-.
Nativo de Puerto Montt, integra la Asociación de Pintores y Escultores de Chile. Trazos, colores y texturas confluyen para brindar “una mirada crítica a los paisajes humanos, a una geografía común que no reconoce banderas ni fronteras”, define desde uno de los folletos disponibles para el visitante. “En sus trazos y matices el hombre no es únicamente sujeto de arte. Es el ser que trasciende en una conciencia colectiva y que debe hacernos volver la mirada al origen”, define.
A horas de desandar sendas cordilleranas y previendo retorno para la clausura de la muestra, refrescó recuerdos sobre aquellas primeras exposiciones en escenarios locales. Línea de largada para portar “una mochila a tus espaldas. Sales a la luz pública y te transformas en personaje, con una responsabilidad”. Conlleva “la decisión de arriesgarse y decidir. Tiene que ver con cuál es tu fortaleza, cómo desarrollas un don concedido. Incluso por eso creo importante estar en Bariloche luego de más de veintisiete años. Mi primera muestra profesional fue en 1987, llegué en enero y me radiqué acá por tres años y medio. La segunda, fue al año siguiente en el Scum. Luego con Raúl “Tata” Cabral presentamos un trabajo en un salón de poema ilustrado homenaje a Alfonsina Storni en Santa Cruz”, reseña.
Desde entonces “a mi trabajo le he agregado un valor netamente profesional en cuanto a la comunicación y presentación. Me ha abierto puertas en lo personal, me permitió conocer gente y que mis trabajos recorran el mundo, dictar talleres con chicos de distintas edades, realizar coloquios en universidades y colegios, abrir nuevos espacios. El compromiso reside en definir qué queremos dejar a las nuevas generaciones”, señala.
Engorrosos trámites previos –inventario con fotografías, autorización del Museo Nacional de Bellas Artes de Chile, declaración notarial y seguro internacional- no fueron obstáculo para que las veintitrés obras quedaran dispuestas en espacio otrora destinado a la Aduana, merced a la invitación realizada por una corporación cultural. Al respecto, Peña Ordoñez consideró “importante avanzar en función de elaborar leyes que marquen una evolución hacia la proyección del arte. Así como existen pactos internacionales para el flujo de productos, deberíamos replantearnos cuánto hemos avanzado en América Latina con respecto al arte. Hasta qué punto facilitamos su acceso”, considera.
Originalmente montadas en paneles triangulares “con iluminación propia” para facilitar su traslado, las obras que integran “CosmoVisiones” concentran “todo un proceso de aprendizaje” fruto de la búsqueda “de transformación del formato bidimensional, de las artes plásticas a las artes visuales”. El arte contemporáneo tiene la particularidad de interactuar con el espectador, puntualiza, “como artista debo reinventarme. A esta muestra le adicioné un video con la finalidad de contagiar la sensación de cosmos, de universo del que hablo. Traté de insinuar, de dar movimiento a una obra con la que pretendo transmitir algún tipo de inquietud, de reflexión”.
“Tierra desnuda”, “Involución”, “Naturaleza”, “Línea de fuego”, “Claro de Luna” son algunas de las referencias destinadas al observador para orientarlo hacia paisajes que remiten a “la tierra sin habitantes, a un viaje hacia el interior del hombre, huellas y surcos como rastros de la presencia humana, laberínticas líneas de tiempo que conducen al fuego” intentando transcurrir la búsqueda “del camino correcto”. Un paseo por “lo abstracto, no tan digerible a primera vista”, abierto a la libre interpretación según vivencias, define.
Monitor en los Programas de Alta Motivación de Artes Visuales en el Instituto de Rehabilitación Infantil-Teletón Puerto Montt, apela a materiales “super básicos. Cartón prensado de tres milímetros, aserrín y piezas metálicas que pueden encontrarse en cualquier lado. Es la raíz del trabajo que hago con chicos, utilizamos botellas plásticas, diarios, maderas y hasta pasto” con la premisa de optimizar y ahorrar.
“Mi mundo no es tan ajeno –sugiere-, si de globalización, comunicaciones e industrialización hablamos, de cómo transitamos y encontramos gente con las mismas necesidades y sentimientos, amor y odio, ángeles y demonios… Puedes ver una persona pero no saber qué pasa por dentro; muchas veces sacamos conclusiones sin atender a esto de comunicarnos, de darnos el tiempo para escuchar, de entender para ayudar”.
DeBariloche