Detalles de la biografía autorizada de Cristina
“La presidenta” es el libro que acaba de aparecer sobre Cristina Fernández de Kirchner. Su autora es Sandra Russo, periodista de “Página/12”, que adelantó ayer contenidos de la biografía autorizada. Aparecen revelaciones sobre su trayectoria, la relación con Kirchner y el relato de la última noche del ex presidente. Algunos detalles: • “Me quisieron destituir”. “A mí en el 2008 me quisieron destituir. No tengo ninguna duda. No habían querido que fuera yo la candidata. Fundamentalmente el Grupo Clarín. Magnetto lo había ido a ver a Néstor a Olivos y le había dicho que no me querían como candidata. Se lo decían a todo el mundo. El otro día me vengo a enterar… Pedile que Florencio Randazzo te cuente cómo era, cuando él estaba convencido de que iba a ser yo la candidata, Felipe Solá le decía “no, eso se cae, mirá que yo hablo con Alberto Fernández y me dice que eso se cae”. Y Randazzo le decía “pero mirá que yo hablo con Néstor y es la candidata”, y el otro le insistía que no, que yo no era. El Grupo estaba ejerciendo mucha presión, eso lo sabía. Lo que no sabía era que el vocero del Grupo, hacia adentro, era nuestro jefe de Gabinete”. • Bipolaridad. Dice que su hermana era la más querida de esa familia. “Siempre le reproché a mamá que la quisiera más a ella que a mí, y eso no me lo puede negar”. A Gisele la quisieron mucho todos, ella y Néstor también. Gisele es médica. (…) Hace unos años sufrió un trastorno bipolar, del que se recuperó. Decían que era yo la bipolar. Les da lo mismo, mezclan todo”. • Peleas. “Teníamos (con Néstor) peleas memorables”, dice (…) Discutíamos por todo, por cosas que nos parecían muy importantes y cosas que eran pavadas. (…) Yo cuando me enojaba no le hablaba. Era lo peor que le podía hacer. He llegado a estar un día entero sin hablarle”. • La muerte. “Él murió conmigo acá, en la cama. Él no murió en el hospital. Lo averigüé con el tiempo, atando cabos. (…) Me puse a reconstruir todo, y lo llamé al médico para preguntarle. (…) Me queda el consuelo de que haya sido acá. No hubiera soportado que muriera en Olivos. Él odiaba Olivos. No veía la hora de volver acá. Amaba este lugar (…). Esa noche (26/10/2010) habíamos cenado con Natalia (sobrina) y su marido Patricio. Salió publicado que habíamos cenado con Lázaro Báez. Nunca en mi vida cené con Lázaro. Esa noche estaba escribiendo un tweet para el día siguiente, que era el del Censo. A Néstor le reventaba el Twitter. Me decía: “¿Otra vez con esa boludez?”. Y yo le contestaba: “Dejame de hinchar, si a mí me distrae. ¿Yo te digo algo de tus partidos de fútbol?”. (…) Habíamos mirado 6, 7, 8. Néstor estaba sentado en esa punta y yo en esta otra del sillón. Él hacía zapping. De pronto dejó un canal en el que estaba el gordo D’Elía. Le preguntaban quién le gustaba más como candidato, si Néstor o yo, y el gordo decía que no podía elegir, pero le insistían, y dijo: “Bueno, le voy a dar una respuesta de Néstor: él decía ‘en la facultad yo era un cuatro y Cristina era un diez’”. Nos reíamos los cuatro y Néstor dijo entre dientes: “Gordo traidor”. Me causó tanta gracia, tanta ternura… que me estiré hasta la punta donde estaba él, y le di un beso en la boca. Fue el último beso que le di. Después nos acostamos y pasó lo que pasó”.