Detenciones no logran frenar la violencia sectaria en Nigeria

Un atentado mató a otras 11 personas en el norte del país

Por Redacción

AP

LAGOS (AFP) – La violencia continuó en Nigeria con la muerte de otras once personas en un ataque, 48 horas después de una ola de atentados que causaron al menos 166 muertos en Kano, ciudad que visitó el presidente Goodluck Jonathan, quien anunció varias detenciones por esos hechos. “Se han realizado detenciones (de presuntos miembros de la secta islamista Boko Haram). Otros murieron en los ataques. Algunos eran kamikazes”, dijo Jonathan en una entrevista a la BBC en su visita a Kano, la segunda ciudad más importante del país y la mayor en la zona norte, región mayoritariamente musulmana. “Debe haber gente que les financia. Los terroristas de todo el mundo tienen sus fuentes de financiación. Observamos lo que ocurre en esas zonas donde actúan para estar seguros que la gente de Boko Haram y aquellos que les apoyan, los que les financian, sean juzgados”, agregó. Interrogado sobre el número de miembros del grupo islamista armado que reivindicó los atentados del viernes, el presidente respondió: “Nadie puede decirlo por el momento, puesto que no representan una fuerza armada organizada”. El presidente se entrevistó com el emir Ado Bayero, principal jefe de los musulmanes en esa ciudad. Una espectacular serie de atentados coordinados, con bombas y combates con armas de fuego, provocó el viernes al menos 166 muertos en Kano, unos ataques que según la prensa local fueron reivindicados por el grupo islamista Boko Haram. La violencia continuó ayer. De madrugada, en Tafawa Balewa, en el estado de Bauchi (centro-norte), unos asaltantes lanzaron granadas artesanales en casas, sorprendiendo a los habitantes dormidos, según un líder de la etnia Sayawa, la comunidad cristiana atacada. Al menos 10 personas fallecieron, entre ellas un policía y un soldado. La ciudad de Tafawa Balewa está situada en la línea de partición entre el norte, mayoritariamente musulmán, y el sur cristiano. En 2011, enfrentamientos confesionales causaron allí por lo menos 35 muertos, con mezquitas y casas quemadas.