Detuvieron por espionaje al mayordomo del Papa
El mayordomo del Papa, Paolo Gabriele, detenido el viernes por la gendarmería vaticana, sería la garganta profunda que ha filtrado documentos secretos que están sacudiendo las entrañas del Vaticano.
El mayordomo, con acceso al apartamento privado del pontífice, fue detenido e interrogado por el “promotor” de Justicia del Vaticano, Nicola Picardi, en el marco de la investigación abierta por las autoridades de la Santa Sede debido a la filtración de centenares de cartas y documentos reservados al papa Benedicto XVI sobre temas candentes internos.
“La persona fue detenida con documentos confidenciales”, anunció el viernes el portavoz del Papa, padre Federico Lombardi, quien no quiso dar el nombre ni el cargo que ocupaba.
Según la prensa italiana, una notable cantidad de documentos reservados fueron descubiertos en el apartamento del mayordomo, quien forma parte del personal de servicio del pontífice.
El cargo oficial de Gabriele, según el anuario pontificio es “ayudante de cámara” del Papa y forma parte de la llamada “familia pontificia”, es decir, el círculo más estrecho de colaboradores del pontífice.
De ese grupo forman parte también cuatro laicas, coordinadas por una monja alemana.
Gabriele era también uno de los pocos laicos con acceso al apartamento privado de Benedicto XVI y fue designado mayordomo en el año 2006, cuando reemplazó a Angelo Gugel, quien estuvo por años al servicio de Juan Pablo II.
“La persona detenida se encuentra a disposición de la magistratura vaticana”, explicó Lombardi en inéditas declaraciones a la prensa.
El anuncio de la detención ocurre un día después de la destitución del presidente del Banco del Vaticano, el Instituto para las Obras Religiosas (IOR), Ettore Gotti Tedeschi, exonerado por “no haber cumplido con su labor”.
El despido de Gotti Tedeschi fue decidido al término de una guerra interna por la aplicación de las normas internacionales para la transparencia y contra el lavado de dinero.
En enero pasado, documentos confidenciales divulgados por la prensa italiana, –el escándalo bautizado como “Vatileaks”–, confirmaron las luchas internas para el cumplimiento de las normas sobre la transparencia.
Hace un mes, Benedicto XVI creó una comisión formada por tres cardenales –Julián Herranz, Josef Tomko y Salvatore De Giorgi– para investigar la fuga repetida de documentos internos.
Fuente: AFP