Dicen que no hay drama, pero relación con Lavagna ya no es la misma

Kirchner lo recibió ayer tras los rumores de renuncia.



BUENOS AIRES.- Un café de por medio en la Casa Rosada sirvió para enfriar tensiones entre el presidente Néstor Kirchner y el ministro de Economía Roberto Lavagna en una semana con fuertes versiones sobre una posible salida del titular de la cartera de Hacienda.

El encuentro ocurrió en el despacho del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, donde este último junto a Lavagna intercambiaron información sobre la marcha de la economía.

En ese contexto ingresó el Presidente, en medio de un escenario cargado de rumores: “Desdramatizaron trascendidos, coincidieron acerca de que hay que acostumbrarse a las tensiones que generan ciertas negociaciones”, reveló una alta fuente gubernamental haciendo referencia no solo al tema del canje de la deuda, sino también al conflicto con los telefónicos.

Pero el vocero reconoció a “Río Negro” que la relación entre el titular del Ejecutivo con el ministro más influyente no sigue siendo la misma.

Y molesto con el tratamiento de algunos medios sobre la ratificación o no que Kirchner haría de Lavagna, el portavoz gubernamental se despachó: “No vamos a hacer como en la época de (Carlos) Menem, que a cada rato salía a ratificar un ministro. ¡Aquí el que se quiere ir se va!”, aseguró desafiante la fuente de la Casa de Gobierno.

El intercambio entre Fernández y Lavagna consistió en avanzar sobre detalles del canje que se lanzará el próximo 17 de enero, y evaluar algunas cifras como el índice de inflación de noviembre que estará entre el 0 o el 0,1; o el aumento en las reservas del Banco Central que llegó a los 19.000 millones de dólares.

Obviamente, no se dejó de lado la cuestión de la turbulenta relación con el FMI y los cruces a propósito de una supuesta demanda de Hacienda sobre una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, cuya negativa salió a proclamar a los cuatro vientos el titular de esta última institución, Martín Redrado.

En todo momento la fuente privilegiada se mostró dispuesta a poner de relieve que desde la Rosada nadie empujará al abismo al ministro, ni le pedirá la renuncia.

Aún cuando en términos menos diplomáticos, un hombre con llegada al sillón presidencial deslizó que Lavagna está en su cargo a “plazo fijo”.

El encuentro Kirchner-Lavagna fue visto en algunas esferas políticas como una renovada señal de apoyo del jefe del Estado hacia el ministro.

Sin embargo, el propio presidente no quiso confirmar ni desmentir la ola de versiones cuando, al retirarse de un acto en la Universidad de La Matanza, rehusó responder a insistentes preguntas periodísticas sobre si estaba confirmado o no Lavagna en su puesto.

Algunas fuentes oficiales atribuyen las versiones sobre supuestos choques entre el Presidente y Lavagna a la acción de acreedores interesados en acorralar a la Argentina para que eleve su oferta en la renegociación de su deuda externa.

A algo de esto hizo referencia el propio Kirchner en Matanza, donde advirtió que los sectores neoliberales “no nos van a hacer retroceder no solo en la renegociación de la deuda, sino también en la recuperación de las instituciones”.

El jueves por la noche, en tanto, había trascendido una comunicación telefónica de Kirchner con Lavagna, en la que supuestamente el jefe del Estado le renovó su apoyo al ministro y con ello restó fuerza a las versiones.

La pelota está ahora en el campo del Ministro, con un partido como el canje capaz de decidir un campeonato.

(ABA y DyN)

Nota asociada: “Se irá en el 2005” Con más amigos afuera que adentro “Quieren castrar el cambio”  

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