Dilma: “Dama de hierro” y fanática de “Game of Thrones”

Por Redacción

ELECCIONES EN BRASIL

BRASILIA (AFP).- Torturada durante la dictadura, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, de 66 años, ha confirmado su fama de dura en una disputada campaña electoral que culminó ayer con su victoria.

“La vida lo que pide de nosotros es coraje”, dijo el 1 de enero de 2011, cuando se convirtió en la primera mujer presidenta de Brasil.

Durante una durísima campaña, no dudó en acribillar a su adversario acusándolo de querer gobernar para los ricos o de ser nepotista, e insinuó que es agresivo con las mujeres y conduce borracho o drogado.

De voz firme y ronca y pocas sonrisas en público, Rousseff tiene fama de ser una “dama de hierro” que no duda en corregir a sus ministros en público y conoce hasta el más técnico detalle de sus programas. Nada que ver con el carismático Lula que la llevó al poder, el popular mandatario que hacía reír a la platea con sus ocurrencias y despertaba la veneración de una estrella de rock.

Rousseff raramente muestra su cara más íntima y personal: una ávida lectora y admiradora del arte, que no consigue dormir sin un libro, seguidora de series televisivas como “Game of Thrones”, supersticiosa, y que no duda en escaparse de incógnito en moto o a pie.

Integró dos organizaciones armadas clandestinas de oposición a la dictadura (1964-85). Estela, Vanda o Luiza eran sus alias como guerrillera.

A los 22 años fue torturada y pasó casi tres años en la cárcel. El juez del tribunal militar la llamó “papisa de la subversión”, revela el periodista Ricardo Amaral en una biografía de la mandataria.

Formada en economía, Rousseff tiene una hija, Paula, y un nieto de cuatro años. (AFP)