“Dos puntas”
Como siempre sucede en el país, el fraude y el engaño se han hecho una costumbre. Cuando sucede algo que afecta a un político, la Justicia se “empantana”. Se demora el tiempo suficiente para que el infractor muera. Es el momento en que salen las críticas, si antes no han prescripto. Pero una tramoya no puede realizarla una sola persona. Eso está reservado para los magos. Siempre, si hay un coimero hay alguien que se ha dejado coimear. Cuando hay un ilícito hay dos puntas, el que da y el que recibe. Acá siempre vamos al que recibe, ya que tal vez se pueda “compartir” algo. Por eso no nos queda claro cuando un abogado defensor, cuya misión es rebatir las pruebas, afirma y asegura la inocencia de su defendido. Ha mentido, ya que ha recibido la confesión de su cliente y/o coimeado a jueces o abogados. ¿No deberían ser todos sancionados? Han mentido a la Justicia, entonces ¿De qué nos quejamos cuando el Ejecutivo nos miente con índices de todo tipo? Sebastián Decarlo Río Cuarto – Córdoba
Sebastián Decarlo Río Cuarto – Córdoba