Conocé la mejor opción para protegerse contra la inflación en 2026: ¿depósito en dólar, plazo fijo o UVA?

En los primeros tres meses de 2026 se mostraron comportamientos dispares entre el tipo de cambio, los plazos fijos tradicionales y los depósitos ajustados por UVA.

Por Redacción

Dólar.

Durante el primer trimestre de 2026 la economía argentina presentó una estabilidad relativa en las cotizaciones de mercado, con un dólar que se estableció en el rango de $1.400 pesos. El movimiento económico cambiario arrojó resultados dispares para quienes buscaron cubrirse de la suba de precios.

Por su parte, la evolución del dólar mostró una tendencia negativa en términos de rentabilidad inmediata. La inflación persistente en Argentina volvió a poner en el centro de la escena a las distintas alternativas de ahorro, obligando a los inversores a evaluar si conviene refugiarse en el dólar o apostar por instrumentos en pesos.


Los resultados del primer trimestre respecto al interés


Entre enero y marzo se registró una relativa estabilidad cambiaria, con un dólar que se mantuvo en torno a los $1.420. Esta dinámica redujo el atractivo de la moneda estadounidense como cobertura inmediata frente a la inflación, ya que su evolución no acompañó el ritmo de aumento de precios en ese período.

En paralelo, los plazos fijos tradicionales ofrecieron rendimientos moderados. Con tasas que variaron entre el 20,5% y el 28% anual según la entidad, un ahorrista que invirtió $1.000.000 y reinvirtió intereses mes a mes obtuvo una ganancia total de $62.489 al finalizar el trimestre, equivalente a un 6,24% nominal.

Sin embargo ese rendimiento quedó condicionado por la inflación, lo que limitó su efectividad como herramienta para preservar el poder adquisitivo. A pesar de la suba de tasas en febrero, el resultado final no logró consolidarse como una cobertura sólida frente al avance de los precios.

Plazo fijo: tasas, banco por banco.
Plazo fijo y dólar. Foto: archivo.

El resultado trimestral del dolar y su inversión


Por el lado del dólar, quien optó por dolarizar su cartera tampoco obtuvo beneficios en el corto plazo. Con una cotización inicial cercana a $1.445 y un valor de compra de alrededor de $1.415 al cierre del trimestre, la inversión en moneda extranjera incluso mostró una leve pérdida en términos nominales.

En este escenario, los depósitos ajustados por UVA que siguen la evolución de la inflación a través del CER aparecieron como la alternativa más efectiva para resguardar el valor del dinero. A diferencia de las otras opciones, este instrumento está diseñado específicamente para acompañar el aumento de precios.

El panorama del plazo fijo UVA presenta ciertas limitaciones, como la menor liquidez y la necesidad de mantener el dinero inmovilizado durante un período mínimo. Esto implica que si bien protege mejor contra la inflación, exige una planificación más rígida por parte del ahorrista.

Ante estos resultados, los instrumentos ajustados por UVA se posicionaron como la opción más eficiente para preservar el poder de compra, aunque con costos en términos de flexibilidad.


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