La cementera más grande del país apagará su principal horno durante 6 meses por el alto costo del gas

Loma Negra paralizará el corazón de su planta en la provincia de Buenos Aires. Desde la empresa atribuyen la drástica decisión al fuerte encarecimiento de la energía para el invierno y a un inusual sobrestock de insumos. Desde el gremio alertan por una medida "sin precedentes".

Redacción

Por Redacción

La industria de la construcción y el sector manufacturero acaban de recibir una fuerte señal de alerta. Loma Negra, la empresa cementera más grande de la Argentina, definió que apagará su horno principal en la ciudad bonaerense de Olavarría hasta noviembre de 2026.

La noticia sacude al sector en un contexto complejo. Si bien el Indec había registrado en marzo un leve repunte mensual en la actividad, los despachos de cemento volvieron a desplomarse en abril. A la profunda recesión y el freno de la obra pública, ahora se le suma la incertidumbre por la provisión y el costo del gas para la gran industria durante el invierno.

La paralización de la planta olavarriense se concreta apenas semanas después de un histórico cambio de control accionario. Tras dos décadas en manos del capital extranjero brasileño (grupo Camargo Correa), el empresario argentino Marcelo Mindlin tomó las riendas de la compañía.

Bajo la nueva estructura, el holding Latcem LLC (liderado por Mindlin) concentra el 38,7% de las acciones, devolviendo el control local a Loma Negra en medio de uno de los inviernos más desafiantes para la industria nacional.


Crisis en la industria: denuncian un parate «sin precedentes»


La empresa justificó esta prolongada pausa como una medida programada para ajustar sus niveles de producción a la realidad del mercado. La decisión responde a una combinación letal para la rentabilidad: el impacto directo que tendrá el alto costo del gas en los meses más fríos y un excesivo stock acumulado de clínker (la materia prima esencial para fabricar el cemento portland) producto de una sobreproducción durante el verano.

Sin embargo, los tiempos no cierran para los trabajadores. Desde el sindicato minero AOMA Olavarría, su secretario general, Alejandro Santillán, advirtió que la extensión de esta parada «no tiene precedentes». Por lo general, las interrupciones técnicas por mantenimiento en los hornos no superan los 40 días.

La planta de L’Amalí en Olavarría cuenta con dos hornos principales. La estrategia empresaria indica que uno de ellos quedará inactivo durante seis meses, mientras que el segundo frenará en mayo y junio para reactivarse recién en julio.

Según estimaciones del gremio, Loma Negra acopia actualmente más de 700.000 toneladas de clínker por fuera de los silos, un volumen colosal que le permitirá seguir produciendo cemento a pesar de tener el corazón de la fábrica apagado.


Los números en rojo de la construcción


La decisión de Loma Negra es un reflejo directo del freno económico. Según los últimos reportes de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), durante abril de 2026 se despacharon 639.100 toneladas de cemento portland. Esto representa una dura caída frente a marzo (134.200 toneladas menos) y una merma interanual de 183.120 toneladas en comparación con abril de 2025.

El Índice Construya (IC) acompañó este diagnóstico: pese a una leve mejora mensual desestacionalizada en abril, el primer cuatrimestre del 2026 apenas logró sostenerse un 0,6% por encima del mismo período del año pasado, consolidando un nivel de actividad históricamente bajo.

El factor energético fue la estocada final para paralizar el horno. Si bien Argentina cerró el primer trimestre con superávit comercial energético, la falta de infraestructura de transporte obliga al país a importar Gas Natural Licuado (GNL) para cubrir los picos de demanda invernal.

El problema son los precios internacionales. Por los conflictos geopolíticos en Medio Oriente, el costo de importación del GNL saltó de los US$ 12,3 del año pasado a un promedio de USD 20 por millón de BTU.

A este encarecimiento se le suma un cambio en las reglas de juego impuestas por el Gobierno nacional. A diferencia de años anteriores, donde el Estado (vía Enarsa) absorbía la diferencia de precios y subsidiaba a la industria, la Secretaría de Energía dispuso que para este invierno las grandes empresas deberán reservar y comprometer con antelación los volúmenes de gas que utilizarán. Aquellas industrias que no lo hagan, se exponen a cortes de suministro durante las olas de frío.

Ante este panorama tarifario, empresas de sectores electro y gas intensivos (cementeras, ladrilleras y cerámicas) evalúan adelantar producción, suspender plantas o prescindir del insumo para evitar trasladar esos enormes costos a los precios finales en un mercado interno deprimido.


La industria de la construcción y el sector manufacturero acaban de recibir una fuerte señal de alerta. Loma Negra, la empresa cementera más grande de la Argentina, definió que apagará su horno principal en la ciudad bonaerense de Olavarría hasta noviembre de 2026.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios