La hoja de ruta de Luis Caputo: el plan para perforar los 500 puntos de riesgo país y volver al mercado
Tras cumplir con el pago de USD 4.200 millones, el equipo económico apuesta al escenario global para normalizar el crédito. El análisis del economista Pablo Wende sobre la estrategia oficial.
El inicio de 2026 se presenta con un alineamiento de factores favorable para la administración de Javier Milei. Según el análisis del economista Pablo Wende, la estrategia financiera oficial se cocina «a fuego lento»: el reciente cumplimiento del pago de USD 4.200 millones en bonos fortaleció la confianza de los inversores, pero el Gobierno mantiene la cautela y aún no aprieta el gatillo para una salida masiva al mercado internacional.
El contexto externo es el principal aliado de Luis «Toto» Caputo. La consolidación del vínculo con Estados Unidos y la expectativa de nuevas bajas de tasas por parte de la Reserva Federal han devuelto el atractivo a los activos argentinos. Sin embargo, el gran desafío sigue siendo que las reservas que compra el Banco Central no se «evaporen» en el pago de intereses.
La «Fase 4» y la necesidad del financiamiento voluntario
Para el Banco Central, recuperar el acceso al crédito es la condición necesaria para el éxito de la Fase 4 del plan monetario, que busca remonetizar la economía.
«El secreto de esta operatoria es que los dólares que adquiera el Central no se utilicen para pagar vencimientos», advierte Wende. Para que esto ocurra, el Gobierno necesita un roll over eficiente: reemplazar los títulos viejos por nuevos. El próximo gran examen será el 9 de julio, con otro vencimiento de USD 4.200 millones que el Tesoro aspira a cubrir mayoritariamente con nuevas emisiones.
El «techo» de los 500 puntos: la llave maestra para el Gobierno de Javier Milei
Aunque el riesgo país se desplomó de los 1.200 a los 550 puntos básicos tras el triunfo electoral de octubre, el equipo económico cree que todavía hay camino por recorrer. El nivel actual solo iguala los registros de enero de 2025, lo que demuestra que la confianza plena se construye paso a paso.
La meta para 2026 es perforar la barrera de los 500 puntos. Según informes de bancos de inversión de Wall Street, si la tendencia se mantiene, el indicador podría arrimarse a los 400 puntos este año.
En ese escenario, Argentina podría colocar deuda a una tasa cercana al 8% anual y a plazos de al menos cinco años, normalizando su relación con el crédito global.
Un mix de instrumentos para ganar tiempo
Por el momento, Luis Caputo prefiere no depender exclusivamente de Wall Street y utiliza un esquema de financiamiento diversificado:
- Mercado local: Colocación del Bonar 2029 por USD 910 millones.
- Financiamiento externo: Un préstamo (Repo) de USD 3.000 millones de seis bancos internacionales.
- Recursos propios: Compras directas del Tesoro en el mercado.
Este «blindaje» permite proteger las reservas brutas mientras el Gobierno espera que el mercado internacional convalide tasas más bajas. Para la Casa Rosada, el regreso al crédito no es una urgencia de caja, sino el paso final para consolidar la estabilidad financiera de largo plazo.
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