Reforma laboral: los puntos clave del proyecto oficial frente a la caída de los asalariados y el avance del trabajo independiente

El Gobierno busca aprobar la modernización laboral en extraordinarias y para eso negocia con la CGT y los gobernadores. El fin de la ley de teletrabajo, el fondo de cese y el auge del cuentapropismo como respuesta a la baja del empleo formal.

Por Redacción

Congreso de la Nación. (Foto: gentileza)

Mientras el gobierno de Javier Milei avanza en las reuniones previas a las sesiones extraordinarias en el Congreso, la Ley de Modernización Laboral se perfila como la gran batalla legislativa de febrero. El oficialismo busca darle un marco legal a un mercado que ya cambió en la práctica, y argumentan que el objetivo es «reducir la litigiosidad y adaptar las normas a las nuevas formas de contratación», en medio de tensas negociaciones con sindicatos y mandatarios provinciales.

En su columna habitual en Río Negro Radio, el periodista especializado en Economía Pablo Wende analizó el contexto en el que se debatirá el proyecto. «Se busca dar certeza en la relación laboral. Que quede bien claro qué es salario y qué no, como el caso de las propinas o los premios, para evitar que después un juez intervenga y termine fundiendo a una pyme con un juicio», explicó Wende.

La negociación: «la caja» no se toca


La política mete la cola en la redacción final de la ley. Según el análisis, el Gobierno negocia en dos frentes simultáneos. Por un lado, con los gobernadores, quienes presionan para sacar capítulos fiscales que afectan la coparticipación. Por el otro, con la CGT, donde el pragmatismo parece ganar terreno.

«Con el sindicalismo se negocia sobre todo los aportes a las obras sociales. He hablado con dirigentes que dicen ‘la reforma laboral la aprobamos, pero no nos toquen los aportes sindicales’. Si no les tocan la caja obligatoria, reconocen que hay que modernizar», señaló el especialista.

Entre los puntos más destacados que se discuten para el recinto figuran:

  • Fondo de Cese Laboral: un aporte (estimado en el 3%) que reemplaza a la indemnización tradicional, funcionando como un ahorro que se invierte en el mercado de capitales.

  • Fin de la Ley de Teletrabajo: el Ejecutivo busca derogar la normativa aprobada en pandemia, argumentando que impuso tantas obligaciones y costos a las empresas (equipamiento, internet) que terminó desincentivando la modalidad.

  • Freno a la «industria del juicio»: la ley busca restringir la interpretación de los jueces laborales, estableciendo parámetros claros para que los conflictos no escalen a sumas millonarias.

Una «flexibilización de hecho»


Más allá de lo que digan los papeles en el Congreso, el mercado laboral argentino ya sufrió una transformación profunda en los últimos dos años. Los datos marcan una caída del empleo asalariado formal (176.000 puestos menos en el sector privado y 80.000 menos en el público), contrastada con una explosión del cuentapropismo.

«El mercado se está flexibilizando de hecho», advirtió Wende. «Lo que más creció es el cuentapropista: hay 515.000 nuevos en los últimos dos años. Es el pibe que agarra la bici para el reparto, el conductor de Uber o el que vende por Mercado Libre».

Oficios vs. Inteligencia Artificial


Este cambio de paradigma también revalorizó los trabajos manuales por sobre muchas profesiones tradicionales. Mientras la Inteligencia Artificial amenaza tareas administrativas, contables o legales, los oficios se volvieron un bien escaso y caro.

«Hoy la hora de un gasista o un plomero se paga más que la de un médico o un maestro», graficó el analista en el aire de la radio. «La IA no te puede destapar la cloaca. Los oficios, que se pensaba que iban a desaparecer, pasaron a ser trabajos de primer nivel con altísima demanda, mientras que los servicios profesionales tradicionales están bajo peligro de ser reemplazados».

Escuhcá a Pablo Wende en Río Negro Radio



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