Vacaciones, Mundial y alimentos: las claves que amenazan con frenar la desaceleración de la inflación
La inflación de julio se perfila como una prueba para el proceso de desaceleración que impulsa el Gobierno. Mientras algunas consultoras estiman que el IPC se mantendrá por debajo del 2%, otras advierten que el impacto de las vacaciones de invierno, el Mundial 2026 y la suba de algunos alimentos podría provocar un leve rebote en los precios.
El IPC enfrenta su primer desafío tras perforar el 2%. Foto: NA
Luego de haber perforado el 2% en junio, la inflación enfrenta en julio un escenario más desafiante. Las estimaciones privadas anticipan que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicará entre 1,8% y 2,1%, lo que abre la posibilidad de una interrupción en el proceso de desaceleración que el Gobierno viene exhibiendo como uno de sus principales logros económicos.
La inflación pone a prueba su tendencia descendente
Tras el pico de 3,4% registrado en marzo, la inflación retomó una senda descendente: fue de 2,6% en abril, 2,1% en mayo y 1,9% en junio, el nivel más bajo en casi un año. Con estos resultados, la administración de Javier Milei busca consolidar el proceso desinflacionario y trasladar el foco hacia otros aspectos de la agenda económica y política.
Sin embargo, durante julio aparecieron factores estacionales que presionaron sobre los precios. Entre ellos se destacan las vacaciones de invierno y el Mundial de Fútbol 2026, que impulsaron el costo del turismo, especialmente los pasajes aéreos, además de algunos incrementos en alimentos y bebidas.
Las consultoras privadas muestran proyecciones dispares. C&T estimó una inflación de 1,9%, igual a la de junio, al considerar que la suba en turismo fue compensada por una moderación en alimentos y por las rebajas de temporada en indumentaria. La firma señaló además que los precios regulados mantuvieron un comportamiento estable durante el mes.
Por su parte, EcoGo proyectó un IPC de 2,1%, impulsado por un mayor aumento en los alimentos consumidos dentro y fuera del hogar. La consultora sostuvo que, pese a la estabilidad observada en algunos rubros y a las liquidaciones de ropa de invierno, la inflación volvería a ubicarse por encima del 2%.
En la misma línea, la Fundación Libertad y Progreso también anticipó un leve rebote, aunque consideró que se trataría de un fenómeno transitorio asociado a factores estacionales. Desde la entidad sostienen que durante el segundo semestre la inflación retomaría la tendencia descendente y volvería a ubicarse por debajo del 2% mensual.
La proyección más optimista corresponde a Equilibra, que estimó una inflación de 1,8%. Según la consultora, la desaceleración de los precios estacionales y las bajas en la indumentaria compensarían la aceleración observada en algunos alimentos.
El mercado seguirá de cerca las próximas referencias oficiales. El Banco Central difundirá el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) el 6 de agosto, mientras que el INDEC publicará el dato definitivo de inflación de julio el 13 de agosto, cuando se conocerá si la desaceleración logró sostenerse o si el IPC volvió a ubicarse por encima del 2%.
Con información de NA
Luego de haber perforado el 2% en junio, la inflación enfrenta en julio un escenario más desafiante. Las estimaciones privadas anticipan que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicará entre 1,8% y 2,1%, lo que abre la posibilidad de una interrupción en el proceso de desaceleración que el Gobierno viene exhibiendo como uno de sus principales logros económicos.
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