Desde Bariloche, economistas coinciden en que hay que reestructurar la deuda
Así quedó definido en uno de los paneles más esperados de la 40° convención anual del IAEF, en los que participaron Melconian y Artana. El evento se desarrolló en el hotel Llao Llao.
Si bien la transición todavía no está saldada, la mirada del mundo empresario ya está puesta en la etapa que se abrirá en el país el próximo 10 de diciembre.
Así lquedó esbozado ayer en uno de los paneles más esperados de la 40° convención anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas que se desarrolló en el hotel Llao Llao y que tuvo como expositores a los economistas Daniel Artana y Carlos Melconian, y el cierre del ministro de Hacienda Hernán Lacunza.
Uno concentrado en la técnica económica y el otro con una mirada más política, ambos coincidieron en que el próximo gobierno encontrará restricciones muy severas, tendrá que lograr resultados rápidos en materia fiscal -o al menos un “programa consistente” en esa línea- y deberá abocarse de inmediato a la reestructuración de la deuda.
Allí apareció el primer matiz. Mientras Artana aceptó como viable una salida “a la uruguaya”, como la que sugirió esta semana el candidato del Frente de Todos Alberto Fernández (es decir un estiramiento de los plazos sin tocar capital e intereses), Melconian evaluó que “la quita es inevitable”.
A su juicio, que la Argentina opte por una solución similar a la de Uruguay en 2003 sería “incubar inmediatamente el próximo problema”. Para el actual director de Macroview, el gobierno que asuma en diciembre -“muy probablemente los Fernández”, apuntó- deberá marchar hacia “una reestructuración con quita”. Dijo que, en ese caso, sería una salida más bien “a la ucraniana”.
Artana observó que en cualquiera de los dos casos la incógnita será “qué puede ofrecer el gobierno a los acreedores” en materia de comportamiento fiscal. Recordó que tanto Uruguay como Ucrania “al año de sus reestructuraciones ya tenían para poner sobre la mesa un superávit del 3% del PBI”. A su entender “no parece tan fácil que éso ocurra en la Argentina y allí aparece la primera dificultad”.
Este es el único país en el que pensamos que si le ponemos un impuesto a los cigarrillos la gente fuma menos y si le ponemos impuesto al trabajo formal no tiene efectos sobre el empleo. ¿me lo podés explicar?
Daniel Artana
Según Artana, entre las restricciones que encontrará el próximo gobierno estará “la tensión natural de la etapa de negociación” de la deuda, durante la cual “no habrá acceso a ningún tipo de financiamiento”, y también las esperables dificultades para cumplir con el prometido fortalecimiento del mercado interno. Dijo que con las actuales condiciones macroeconómicas “no hay margen para tener un boom de consumo”.
Otro limitante, opinó, es que no están dadas las condiciones para obtener el superávit comercial que el país necesita en un contexto de ausencia de crédito. Según vaticinó Artana, de modo inevitable se acelerará la emisión de pesos para pagar los compromisos de diciembre -básicamente sueldos y aguinaldos- y allí estará una de la“herencias” que recibirá el futuro gobierno.
Discutió de paso con las teorías “de moda” que relativizan el daño generado por la emisión monetaria. “Hay algunos que ahora la aconsejan -dijo-. Pero está pensada para países con deflación”.También opinó que el actual cepo cambiario versión Macri se va a mantener porque no hay otro modo de cuidar las reservas del Banco Central. Dijo que esa situación “es una presión adicional para mostrar un programa coherente”. En la misma línea, Melconián sostuvo que “cualquier reestructuración de deuda tiene que terminar en superávit fiscal, no hay vueltas”.
Los dos panelistas evitaron recurrir a la palabra “ajuste” (de indiscutible mala prensa, aun en círculos “ortodoxos”) pero Melconian descontó que al gobierno entrante, si obtiene fondos frescos del FMI “le van a pedir reforma laboral, previsional y tributaria, aunque las llamen de otra forma”. En esa línea consideró “con la actual cláusula indexatoria de las jubilaciones es imposible arrancar” con cualquier plan de reducción del déficit.
Este no es un país normal y maduro. Recibir tierra arrasada ha sido satisfactorio, fue productivo para el que viene atrás. Me remito a la historia Argentina; Menem 89, Kirchner 2003
Carlos Melconian
El tiempo de la política
Surgió también en la mesa más de una crítica al gobierno actual. “Hubo plata grande (por los 57.000 millones de dólares del FMI) y no hubo reforma estructural”, amonestó Melconian.
A su turno Artana refirió que lograr el 2,5% de superávit primario que sería deseable lograr la confianza de los acreedores es imposible en el corto plazo, “pero al menos habrá que mostrar un programa económico con alguna lógica y credibilidad”.
Melconian también valoró “la importancia de la política”, más allá de lo técnico económico y consideró que el gobierno entrante, “antes de ir a mangar al fondo tendrá que definir tres cosas: los nombres del gabinete, el papel de la vicepresidente y la política exterior”.

Lacunza, en el cierre
El ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, aseguró que es muy importante salir a reestructurar la deuda pública del país a través de “una negociación voluntaria y de buena fe” con los mercados.
Lacunza disertó al cierre de la 40° Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).
Señaló que la Argentina sólo puede tener un crecimiento sostenido si tiene salud macroeconómica. Remarcó que una negociación agresiva ante una posible reestructuración la deuda -con quita de capital, por ejemplo- sería mucho más gravosa pare el país en términos de mediano plazo.