Educación y recursos no renovables, en debate

Se realizó en la Fundación Malba el ciclo Democracia y Desarrollo. Se habló de reconocimiento y exigencias hacia los maestros.

Por Redacción

JORNADAS DE “DEMOCRACIA Y DESARROLLO”

Lograr que los docentes se apasionen por su trabajo, mejorar la calidad educativa y definir metas claras de aquí al 2015, así como aprovechar el potencial de recursos no renovables -se mencionó el de Vaca Muerta, en Neuquén-, para hacer planes de largo aliento, reconociendo y aumentando las exigencias a los maestros, fueron aspectos del debate realizado ayer en la Fundación Malba, organizado por el diario “Clarín” en el marco de la segunda jornada del ciclo “Democracia y Desarrollo”.

Gustavo Iaies, de la Fundación Centro de Estudios de Políticas Públicas, reveló que en la Argentina el “70% de los maestros no quieren trabajar como maestros” y propuso a elaborar “un sistema a través del consenso y el diálogo”, con evaluaciones periódicas y otorgando a los docentes “más derechos y responsabilidades”.

Axel Rivas, de la Universidad De Tella, exhortó a no ver todos fenómenos negativos. Apuntó que en la actualidad hay un 40% de una primera generación de estudiantes secundarios de bajos recursos cuyos padres no habían alcanzado ese nivel. Admitió que “hay deudas pendientes” y discrepó con el planteo de que la decadencia educativa se produce desde fines de la década del ‘60. Señaló, en cambio, que la ruptura que produjo en la sociedad con la dictadura militar en 1976 y la crisis de 2002.

Señaló Rivas que descubrimientos como Vaca Muerta deberían servir para lograr inversiones sustentables, con jornadas completas y aumentos para los docentes. Reclamó a la vez líderes en la materia que apliquen de una vez políticas para mejorar la calidad educativa, la justicia y definir hacia donde vamos.

El ex ministro radical Juan José Llach acotó respecto de Vaca Muerta que “se deben transformar los recursos no renovables en recursos humanos” porque sino “se estaría tirando manteca al techo para empezar todo de nuevo”.

Llach lamentó los resultados de las pruebas PISA en conocimientos de comprensión de textos, matemáticas y ciencias en la Argentina y llamó a “ser eficientes, invertir más y mejorar el sistema”. Hacia adelante sostuvo que existe “una agenda densa” que debería atender “a los más chicos y pobres” dado que hay desigualdades socioeconómicas “flagrantes”.

Propuso ir a jornadas dobles o extendidas, con salidas laborales y que para el maestro ejercer su profesión le de un estatus privilegiado, como ocurre en Finlandia.

“Cuando me preguntan por la educación, contesto que está muy mal para los sectores bajos y muy bien para nuestros hijos o nietos… algo no cierra”, aventuró.

El economista Alieto Guadagni, al hacer su diagnóstico, utilizó lenguaje futbolero: “En el siglo XIX, cuando la prioridad era la primaria, Argentina ganó por goleada. En el siglo XX, cuando sobresalió la secundaria, perdió 3 a 1, ya que está más abajo que Perú, Bolivia y Paraguay. El siglo XXI es el de la universidad y la globalización y debemos apostar a un progreso, donde a muchos les sobra y a otros les falta”.

Guadagni lamentó las pocas graduaciones en las universidades estatales y las deserciones que se producen desde que se entra a la escuela hasta que se finaliza el secundario. También exhortó a visualizar las carreras del futuro. En tal sentido, mencionó que ante la perspectiva auspiciosa de Vaca Muerta, sólo existen 49 ingenieros en petróleo.

Los reclamos de los gremios docentes y las actividades de los centros de estudiantes fueron parte de las preguntas del público.

“Hay que dialogar con los sindicatos, asignando premios y reconocimientos”, señaló Iaies.

Rivas habló de “incentivos” y de cambiar el actual régimen impositivo al que calificó de “regresivo”, por no hacer distinción entre sectores.

Guadagni discrepó. Dijo que está bien que los sindicatos luchen por sus salarios, pero también deberían recuperar los días de clases perdidos.

“En Finlandia, que aquí se mencionó, solo llegan a maestros el 10% de los mejores de la secundaria. Los que mejor cuidan al hombre son los maestros y los médicos”.

Iaies aclaró luego que los gremios deben dejar la confección de la política educativa a los funcionarios y que los centros de estudiantes para actuar tienen que ser representativos. “No es lógico que 40 alumnos dejen sin estudiar a mil”, precisó.

Sobre el ausentismo de maestros y alumnos, Rivas indicó que debe haber comprensión. “El cambio hay que hacerlo con los docentes, no en contra de ellos. Hay que cambiar las expectativas, aprovechando recursos y tecnología”.

Guadagni fue aplaudido tres veces. Una de ellas cuando manifestó que si fuese designado ministro lo primero que diría es: “el calendario escolar lo fijo yo y no el titular de Turismo”.

AGENCIA BUENOS AIRES