Educando al ministro Alfredo Pega

Son sugerencias, nada más; querer instruir a un funcionario es arrogante por más que sea necesario. Por Horacio Lara

Por Redacción

Son sugerencias, nada  más; querer instruir a un funcionario es arrogante por más que sea necesario.

Pero casi siempre el ministro de Familia de Río Negro aparece más en informaciones judiciales por denuncias o sospechas de supuestos mal manejos de la cuestión pública que por acciones en su área específica que tiendan a la inclusión de miles de rioengrinos sumidos en la pobreza.

Por ello, un foro como puede ser un diaro  online es fantástico para luchar contra la quietud e indeferencia estatal. 

Vale entonces anoticarlo a Pega de un trabajo fantástico que hace la religiosa María Alcira García Reynoso en una de las provincias más pobres del país, Chaco. Allí, a lo largo de una década esta monja -con un trabajo comunitario constante y transparente- pudo revertir la desnutrición, la violencia y la deserción escolar en Tres Isletas, el pueblo donde a ella le toca misionar.

El secreto de un plan integral se convirtió en un modelo regional que incluso se exporta al resto de Latinoamérica como ejemplo a seguir. Como uno de los tantos caminos exitosos que se pueden transitar si alguien quiero hacer algo contra la exclusión. Con la fundación Manfrend y Telefónica, esta semana la religiosa habló por varias radios y muchos diarios recogieron su palabra. Que vaya entonces para el ministro Pega, de Familia de Río Negro. Especialmente una nota del periodista Sergio Rubín.

Horacio Lara

hlara@rioegro.com.ar