EE. UU. pide paz
El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, urgió a los militares egipcios a convocar elecciones, mientras la Casa Blanca condenaba la violencia utilizada contra los partidarios de Morsi. “Los acontecimientos son deplorables y van en contra de las aspiraciones egipcias de paz, inclusión y genuina democracia”, dijo Kerry a los periodistas. “El gobierno interino y los militares –que juntos poseen la preponderancia del poder en esta confrontación– tienen una única responsabilidad de evitar ulterior violencia y ofrecer opciones constructivas para un proceso pacífico e inclusivo a través de todo el espectro político”, agregó. “Esto incluye enmendar la constitución y sostener elecciones parlamentarias y presidenciales, a las que el propio gobierno interino ha llamado”, dijo. “Todas las partes también comparten la responsabilidad para evitar la violencia y participar en un camino productivo hacia una solución política”, señaló el secretario de Estado, aludiendo a la oposición. La Casa Blanca condenó “con fuerza” el uso de la violencia, que dificulta “el camino de estabilidad y democracia duradera y va en contra de las promesas hechas por el gobierno interino”, indicó el portavoz Josh Earnest. Estados Unidos evita usar el término “golpe de Estado” para no verse obligado a cortar la ayuda militar de 1.300 millones de dólares anuales a Egipto. De su lado Francia pidió el “fin inmediato de la represión” en Egipto y pidió a sus principales socios y a la ONU que “determinen urgentemente” una posición internacional sobre el tema, declaró el ministro de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius. “Francia condena con la mayor firmeza la violencia sangrienta en Egipto y pide el fin inmediato de la represión”, dijo Fabius en una declaración. El ministro “apela al secretario general de Naciones Unidas Ban Ki-moon y a nuestros principales socios para que determinen urgentemente una posición internacional en este sentido”, añade el texto.