“El balance anual”



Faltan muy pocos días para que concluya el 2014. Diciembre se convierte en tiempo de reflexiones y todos los ciudadanos e instituciones públicas y privadas solemos formular nuestro propio balance anual sobre las fortalezas y debilidades adquiridas durante el período transcurrido. Siempre al finalizar el año, imploramos por la búsqueda de paz y prosperidad para que el Año Nuevo que se avecina sea lo más fecundo posible. En ese orden, no podemos dejar de soslayar que no existe la realización individual de la persona si, previo a ello, cada integrante del conjunto no ha bregado positivamente para la construcción solidaria del colectivo del cual forma parte como sociedad. Con total convicción puedo afirmar que no existe ciudadano próspero con una sociedad empobrecida, ni tampoco invirtiendo la ecuación. Siempre se suele ser feliz al precio de cierta ignorancia, porque la felicidad íntegra suele resultar inalcanzable. A esta altura del año ha llegado el momento de reflexionar internamente, cotejando los logros conseguidos y efectuando un balance de conciencia que nos permitirá cuantificar el rendimiento en nuestros respectivos ámbitos. Cada uno de nosotros solemos efectuar este balance de gestión interno. Son muchos los aspectos que debemos mejorar para realizarnos como verdaderas personas humanas, entre ellos la superación del profundo egoísmo heredado de Caín o la “miopía social” que padecemos sobre la marginalidad de los más necesitados. Y con respecto a los representantes del pueblo, cada concejal sabrá del esfuerzo realizado, lo producido por las ordenanzas sancionadas de su autoría, el estado de satisfacción obtenido de su comunidad local, como así también cada legislador provincial –en su íntima convicción– sabrá de sus asistencias a la cámara, su participación en las comisiones internas, su trabajo en la comunidad que lo eligió y el grado de compromiso asumido con la representación encomendada. Cada uno de nosotros sabemos si “promocionamos” en el cometido de nuestras obligaciones. Justamente del otro lado existe una sociedad expectante, que alentada por los medios de comunicación a tiene “opinión formada” sobre quiénes son cada uno de los actores de la política que están en condiciones, o no, de revalidar sus jerarquías. Los cambios siempre oxigenan. En ese orden, el próximo año para el ciudadano común se torna traumático, ya que se presume que en cuatro o cinco instancias diferentes deberá concurrir a las urnas. En Viedma, según se adelantó, durante el primer cuatrimestre se realizará la elección municipal, después las PASO, más tarde los comicios provinciales (fecha a definir) y en octubre los nacionales, que siendo reñidos podrá existir una doble vuelta. Que lo que pueda ocurrir sea lo mejor para todos. Miguel Ángel Knecht, DNI 14.727.625 Docente, exconcejal del PJ Viedma

Miguel Ángel Knecht, DNI 14.727.625 Docente, exconcejal del PJ Viedma


Comentarios


“El balance anual”