“El Bolsón, una ciudad muy maltratada”

Por Redacción

¿Qué hiciste para merecer esto, si no le hacés mal a nadie? Al contrario; no contaminás, tu entorno es maravilloso, ofrecés tanto descanso reparador, sin ruidos molestos ni superpoblación, etcétera, etcétera. Creo que es la pregunta que muchos, como yo, que aman la naturaleza, se deben hacer cuando arriban a El Bolsón, esta “ex bella” localidad de la comarca andina. Como desde hace mucho tiempo, cada vez que puedo nos damos una escapada con mi familia a estos lugares de ensueño, preferidos para el descanso, como son las localidades cordilleranas. Pero en el caso de El Bolsón, noto una decadencia progresiva. En una visita del fin de semana largo del 5 al 8 de marzo nos encontramos con una ciudad muy “mal tratada”. Nos dio mucha pena y hasta vergüenza ajena ver cómo las calles, plazas, veredas y distintos espacios públicos estaban tapados de basura de todo tipo, esquinas céntricas con montañas de escombros, ramas y residuos domiciliarios –dando un aspecto muy triste y lamentable–, veredas muy rotas, rampas de discapacitados obstruidas por grandes piedras o destruidas… esa gran fuente de la plaza Pagano, que en otros tiempos contaba con botes y bicicletas de agua para hermosos paseos, hoy está irreconocible, abundan en sus fondos diversos residuos, envases de todo tipo y tiene un aspecto deplorable. Párrafo aparte para el gran espacio de los expositores de artesanías. Entiendo que para la mayoría de ellos sus hábitos y costumbres son una elección de vida; lo respeto, pero el aspecto que dan al visitante no es el mejor. Pero volviendo a la responsabilidad que les toca a los que les toque, cuesta creer que sea tan difícil mantener bella, limpia, ordenada y reluciente una ciudad que de por sí aporta la mayor parte y esto es su belleza natural. En esto soy apolítico y objetivo pero, muchachos, ¡vamos por ella! ¡Tienen un lugar privilegiado y realmente con muy poco ustedes pueden lucirse! Todo amante de la naturaleza, turista nacional y extranjero, les va a estar muy agradecido. Reitero: es una mirada objetiva de alguien a quien le agradaría mucho volver, pero no ahora. Daniel Ulloa, DNI 16.959.144 – Regina


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