El botiquín natural que crece en el patio

La médica generalista de Bariloche, Sara Itkin nos recuerda que “es fundamental tener herramientas para la salud a través de la alimentación y plantas que podemos tener en nuestro jardín y cosechar de algún baldío”. El tomillo, la melisa, el sauce, son grandes aliados.

Sara Itkin dará un curso virtual para conocer más acerca del botiquín natural que se puede tener. Foto gentileza. Lino Itkin

Sara Itkin dará un curso virtual para conocer más acerca del botiquín natural que se puede tener. Foto gentileza. Lino Itkin

En una época difícil signada por la pandemia y el desasosiego por la segunda ola, la médica generalista Sara Itkin propone un botiquín natural para los tiempos de frío. La idea es prevenir resfríos, dolores de oído, conjuntivitis, dolores musculares, levantar las defensas e incluso, mejorar la piel.
“Se trata de repensar un botiquín natural que dé herramientas sencillas, prácticas y económicas para vivir en salud. Los tiempos fríos habitualmente son tiempos virales con resfríos, catarros y dolores de cuerpo”, señala esta médica naturista que brindará un curso virtual el 10 de mayo.


“En un segundo año de pandemia en el que aparecen cepas más agresivas -insiste- es fundamental tener herramientas para la salud a través de la alimentación y plantas que podemos tener en nuestro jardín y cosechar de algún baldío”.
Itkin se recibió de médica hace ya 30 años. Desde un primer momento, su recorrido en medicina estuvo orientado a otras formas de sanar, a través del uso de plantas. En 2001, decidió abandonar el sistema de salud público en Neuquén y “no volver a indicar medicamentos de síntesis”.

Ante la llegada del frío, ¿cuál es una de las plantas que más cautiva a esta médica naturista? El tomillo, responde sin dudar, porque actúa frente a los “virus otoñales” y ayuda a respirar mejor. “Tanto el tomillo europeo como el que crece en la estepa -que la gente llama chascón o chascudo- comparten propiedades aromáticas y medicinales. Son plantas que tienen un efecto antiviral, es un importante descongestivo, estimulan el equilibrio y la fortaleza de nuestras defensas”, describe.

Tomillo. Con sus hojas, se puede hacer vapor o bien preparar una infusión -que deberá beberse en el día


-. Por otro lado, Itkin recomienda colocar un puñado de tomillo en un jarro o en una olla con agua para desinfectar los ambientes. De esta forma, se garantiza un aroma agradable, estimulante con un fuerte efecto antiviral.
El eucalipto, una planta que abunda en Neuquén, también es muy eficaz para limpiar los ambientes, con “un alto poder antiséptico, descongestivo, antiviral y expectorante”. “Cuenta la historia -dice- que, años atrás, lo plantaban muy cerca de los hospitales por su efecto depurador del aire”.
En su próximo curso virtual, Itkin enseñará a preparar herbarios sencillos, como ungüentos y pomadas descongestivas. “Quizás ante una congestión nasal, uno no tiene el tiempo o la cantidad de hierbas para hacer vapor pero se pueden aplicar unas gotas que van a ayudar a respirar mejor”, argumenta.


“En tiempos económicamente complejos, agrega, la idea es que la gente no se frustre pensando que tiene que gastar dinero en medicamentos. Los preparados con plantas son sencillos, más eficaces y cuidan la economía”.
La melisa es otra de las plantas que levanta las defensas con una fuerte acción antiviral, ideal para los tiempos fríos.
“Cuando entramos en estado transición, de melancolía, la melisa nos reconforta. Nos trae alegría, calma las penas, aumenta las defensas. Se puede beber como infusión pero la idea en enseñar a preparar tinturas madres que son gotitas proactivas, muy fáciles de hacer”, advierte.

La melisa nos reconforta. Nos trae alegría, calma las penas,

Para la fiebre, detalla Itkin, hay muchas plantas que, si bien no cortan el proceso, ayudan a acelerarlo. El natre es una de ellas. “Se hierven unas ramitas y se bebe un poco. Siempre debe ser por la noche porque hace sudar mucho”, señala.
Itkin reitera una y otra vez que el cultivo y el uso de las plantas se fue perdiendo por el avance de la medicina convencional. Recuerda que, en la Edad Media, el sauce se usaba para aliviar dolores musculares y articulares.
“Tiempo después, en Alemania, aislaron uno de sus componentes e hicieron una copia sintética que se llamó aspirina. Y la gente se olvidó del sauce”, manifiesta.
“Hoy, -continúa- es el medicamento de venta libre más consumido en el mundo pero vivimos rodeados de sauce. Con la aspirina, solo tomo un principio activo del sauce. Cuando tomo el sauce, se abre un abanico de virtudes”.
¿Cómo se consume el sauce? Se hierven las partes duras de la planta. Al activar circulación, es buen estimulante para las mañanas frías.


Otro tesoro que crece en la Patagonia es el llantén y la “siete venas” que actúan como antibiótico para combatir anginas, bronquitis, dolores de oídos y conjuntivitis. “Podemos comer la hojita del llantén en una ensalada, o hacer una tintura madre. Sin exponerlo al calor, vamos a extraer su propiedad antibiótica. La siete venas también tiene una acción inmunoestimulante, expectorante y antiinflamatoria pero se aconseja en infusión, tintura madre o jarabe”, dice.
Por último, resalta las propiedades del sauco, un árbol traído de Europa que hace referencia a un antiguo instrumento musical griego y que hoy, crece en la Patagonia. Lo más común es beberlo como jarabe aunque también se puede secar el fruto y molerlo para un té. O bien esparcirlo en postres.

Jarabe de sauco, con sus invalorables propiedades. Foto gentileza: Lino Itkin


Itkin define el sauco como “un invalorable aliado en tiempos fríos y de Covid. Sus frutos tienen un efecto inmunoestimulante, antiviral, expectorante y antioxidante”.
La médica concluye que “las plantas son la medicina más antigua que existe y hoy en día están todas estudiadas. Las bacterias generan resistencia a los antibióticos pero no a las plantas”.


Calor y defensas: lo que nos ayuda

En tiempos de frío, Itkin recomienda buscar alimentos que “den calor”. “Hay que tender a la alimentación que nutra, aportando biosustancias que tengan una acción inmunoestimulante para levantar las defensas”, dice.
“Las sopas son maravillosas. Liberan sus propiedades al agua y al beberlo, da calor. Son ideales para agregar especias y sumar virtudes de las plantas. Suelo agregar jenjibre y aromáticas, como orégano y perejil”, indica.



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