El comercio cerró sus puertas durante la protesta
Temor en el sector frente a posibles actos de vandalismo
NEUQUEN (AN).- Sin excepciones, ayer todos los comercios ubicados en la zona lindera al recorrido de la marcha cerraron sus puertas ante el temor de posibles desmanes. Si bien muchos comercios indicaron en sus vidrieras la adhesión al reclamo de justicia, los empleados permanecieron dentro de los locales.
Desde las diez de la mañana cada uno de los comercios ubicados tanto en el Bajo como en el Alto de la ciudad comenzaron a cerrar sus puertas. La magnitud de la protesta tomó inadvertidos a varios comerciantes que, en apresuradas maniobras, buscaban proteger con cartones y papeles sus vidrieras. Los más precavidos, en cambio, colocaron bloques de madera y durlock.
En una imagen más parecida a una escena de guerra que al centro de una ciudad en luto, varias dependencias provinciales amanecieron ayer completamente cubiertas con gruesas maderas que protegían desde el piso y hasta más allá de los dos metros de altura. Las oficinas del Banco Provincia de Neuquén (BPN) ubicadas en ambas márgenes de la avenida Argentina fueron los edificios más cubiertos ante posibles desmanes que finalmente nunca sucedieron.
A diferencia del resto de las entidades bancarias, que desde las 10 cerraron la atención al público, en las sedes del BPN también se cubrieron con gruesas maderas los accesos y ventanales de los cajeros automáticos.
El enojo de los comerciantes de la zona del Bajo se hizo sentir ayer cuando ante, la inminencia de la movilización, se evidenció que ningún policía había sido asignado al área. «No digo que pongan un policía en la calle, sino que al menos deberían haber mandado un policía para que esté adentro de alguno de los locales», reclamó la dueña de un comercio de la zona.
Una vez culminada la movilización los locales volvieron lentamente a abrir sus puertas, levantar rejas y quitar postigos y cartones. Esta tarea se vio agilizada ya que la mayoría de los propietarios y empleados de los locales emplazados en la zona lindera al recorrido que realizó la movilización decidió permanecer encerrado dentro de los mismos comercios.
«Nos quedamos todo el tiempo adentro, encerrados y escuchando por radio lo que pasaba afuera, porque ante la falta de policías en la calle la única defensa que podemos hacer de nuestra fuente de trabajo es quedarnos acá para evitar que alguien ingrese a robar o romper», explicó ayer un empleado de una tienda del Bajo comercial.