El control del ébola choca con los ritos africanos
La epidemia en Africa se extiende en Gabón y el Congo.La enfermedad es mortal en el 90% de los casos.
La epidemia del ébola en Gabón y la República del Congo continúa fuera de control debido a los ritos tradicionales de los pobladores de la zona.
Los equipos internacionales de médicos, integrados por representantes de la OMS y de la organización no gubernamental «Médicos sin Fronteras» (MSF) se vieron obligados a abandonar la localidad de Mekambo, al noreste de Gabón, e instalarse en la localidad vecina de Makaku, debido a las amenazas recibidas por parte de la población y a que los afectados por la fiebre hemorrágica de ébola se niegan a seguir sus indicaciones.
Los médicos trataron de suspender temporalmente un rito de algunas comunidades africanas, mediante el cual familiares, vecinos y amigos de los enfermos, limpian de sangre los cadáveres y luego se lavan conjuntamente las manos en signo de comunión.
Según el vocero de la OMS, Gregory Hartl, tratar de evitar la realización de este rito que propaga el contagio, y que obedece a supersticiones, les ha traído a los profesionales «problemas con las comunidades locales».
«La seguridad física de los profesionales no es la adecuada», comentó Hartl, quien aseguró que, como consecuencia, los médicos tuvieron que abandonar la localidad de Mekambo.
El vocero de la OMS también recordó que este nuevo brote de ébola detectado a fines del año pasado en la zona fronteriza entre Gabón y la República del Congo, provocó hasta el momento la muerte de 25 personas.
La epidemia «todavía no está controlada», señaló Hartl, y subrayó que, para evitar la propagación de la fiebre hemorrágica, es fundamental aislar durante algunas semanas a todos aquellos que estuvieron en contacto con los enfermos, ya que el período de incubación de la enfermedad es de hasta 21 días.
La nueva epidemia de ébola afectó sobre todo a Gabón, donde murieron hasta el momento dieciocho personas, y a la vecina República del Congo, donde otras siete personas murieron afectadas por la epidemia.
Los médicos que trabajan en la zona sospechan que «más de 200 personas» han estado en contacto con los enfermos y que podrían haberse contagiado.
No hay vacuna conocida ni curación para el ébola, que causa la muerte de las víctimas en el 90 por ciento de los casos, quienes sangran hasta morir en cuestión de días. (Ver infograma)
El mayor brote reciente de ébola cobró la vida de más de 170 personas en Uganda el año pasado. El virus debe su nombre al río ébola, donde se identificó por primera vez en 1976, en la República Democrática del Congo.
La fiebre hemorrágica del ébola, que se transmite por el contacto con líquidos corporales de personas infectadas y comienza con dolores y fiebre, similar a los síntomas de la gripe, mató al menos a 245 personas en el pueblo congoleño de Kikwit en 1995.