El cuento de la buena pipa… en el hospital
En los últimos días hemos visto publicaciones sobre la situación del hospital de Centenario que provienen de un lado de la campana, la del poder político de turno. Es por ello que me pareció necesario contarle a la población cómo estamos viviendo este gravísimo hecho que es el cierre de un servicio de Pediatría. Hecho inédito en la provincia de Neuquén, que fue por muchos años un ejemplo de sistema de salud. Sostenido por gente altamente capacitada que por los 70 decidió venirse a la Patagonia, atraída por un sistema emergente, crecimiento personal y grupal. Gente que desarrolló la Pediatría hospitalaria, la atención primaria y la puericultura, en todos sus sentidos. Se abarcaba desde educación hasta los centros de salud y se veía como “hereje” a todo aquel que no considerara a los niños primero.
Hoy, en cambio, en el siglo XXI, hace un año que está cerrado el servicio de Pediatría en el hospital de Centenario, que abarca la segunda sección en densidad poblacional de toda la provincia con El Chañar, Añelo, Vista Alegre, etc. Se dejan de hacer controles de salud, se pierden oportunidades en vacunación, se llega tarde a patologías tratables. Las políticas desacertadas y expulsivas de estos últimos años no han contribuido a la formación de un equipo ni han hecho atractiva la posibilidad de trabajar en él, esto acarrea que los pacientes de Centenario deban ser derivados a distintos hospitales, que recién nacidos tengan que ser traídos para control de salud y partos de bajo riesgo ocupen camas necesarias para situaciones graves y complejas. Desvestir un santo para vestir otro no va a traer la solución: nombrar médicos sin capacitación en Pediatría no es la solución; subir a los pacientes a ambulancias como si fueran colectivos tampoco. La solución es fomentar el trabajo capacitado y en equipo, mejorar los salarios, replantear desde el interior del hospital el servicio y volver a estudiar qué significa atención primaria de la salud, con promoción y prevención. El futuro de los pueblos se mide con los pasos de los niños del hoy.
Mariana Casullo
DNI 28.180.553
Mariana Casullo
DNI 28.180.553
En los últimos días hemos visto publicaciones sobre la situación del hospital de Centenario que provienen de un lado de la campana, la del poder político de turno. Es por ello que me pareció necesario contarle a la población cómo estamos viviendo este gravísimo hecho que es el cierre de un servicio de Pediatría. Hecho inédito en la provincia de Neuquén, que fue por muchos años un ejemplo de sistema de salud. Sostenido por gente altamente capacitada que por los 70 decidió venirse a la Patagonia, atraída por un sistema emergente, crecimiento personal y grupal. Gente que desarrolló la Pediatría hospitalaria, la atención primaria y la puericultura, en todos sus sentidos. Se abarcaba desde educación hasta los centros de salud y se veía como “hereje” a todo aquel que no considerara a los niños primero.
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