El eslabón que falta descubrir
En los expedientes de la jurisdicción neuquina no hay una organización narcodelictiva con el poder de contactos, de distribución, volumen de droga y de organización económica como la hallada en Allen o en Cipolletti. Sin embargo, la actividad de los “quioscos” o venta al menudeo es importante e incesante, ante lo cual la mayor sospecha es que una o más organizaciones de las que reciben grandes cargamentos y distribuyen en la ciudad existen. E incluso tienen como objetivo traficar con Chile. “No hemos logrado encontrar ese eslabón en Neuquén, lo que se hizo con Montecino fue porque el quiosco por el que comenzó la investigación estaba en Centenario (causa Nacimiento), en la causa Zúñiga la investigación arrancó en Rincón de los Sauces y terminó en Catriel (con los cabecillas) y luego dieron con Allen, que terminó en Misiones; en la superficie aparece la venta al menudeo y lo difícil es subir en la cadena y encontrar cómo es la organización”, indicó la fiscal. Beute insistió en que le cuesta decir que hasta ahora no encontraron un distribuidor grande en Neuquén. “No digo que no exista, digo que nunca dimos con ellos”. Detalló que las bandas que son atrapadas con drogas son aquellas de poca sofisticación: tienen el poder que les da la falta de recursos del resto de la gente que queda sometida en los barrios donde no tienen muchas oportunidades: donde los chicos se hacen soldaditos, por ejemplo.