El financiamiento de Estado Islámico

Redacción

Por Redacción

Agencia DPA

Estado Islámico es un grupo terrorista con unas posibilidades de financiación muy superiores a las habituales de una organización con sus características: aparte de los cobros por rescates, los asaltos a bancos, operaciones de contrabando y recaudación de impuestos, tiene acceso a infraestructuras estatales de las zonas que controla en Siria e Irak. También es cierto, sin embargo, que la organización tiene un nivel de gastos muy elevado, por lo que no existen datos concretos sobre la verdadera riqueza del grupo. Una de las principales fuentes de ingresos de la organización es la venta de petróleo extraído de los campos de Al Tanak y Al Omar al oeste de Siria. El grupo lo extrae también de pequeñas y arcaicas refinerías y luego lo vende como contrabando a través de las fronteras turca y en la región kurda iraquí. Expertos estadounidenses estiman que los ingresos del grupo por la venta de petróleo alcanzan casi dos millones de dólares al día. Este es el principal motivo por el que la Fuerza Aérea francesa fijó las refinerías como uno de los principales objetivos a golpear, para así cortar ingresos económicos. Además, el grupo recauda impuestos en su “Califato”, algo que los expertos estiman en otro millón de dólares al día. El Grupo de Acción Financiera en contra del Lavado de Dinero (FATF, por sus siglas en inglés), entre cuyos objetivos está ayudar a combatir la financiación de agrupaciones terroristas, calificó el sistema de recaudación del grupo como una “extorsión sofisticada” a pequeños comerciantes y empresarios. Aquellos que no son musulmanes deben pagar un impuesto especial. La organización terrorista ingresa unas cantidades enormes de dinero gracias a la venta de objetos y tesoros de la antigüedad. Expertos estadounidenses explicaron al “Wall Street Journal” que EI podría llegar a ingresar unos 100 millones de dólares al año con esta práctica. Los rescates cobrados por secuestros, generan el ingreso de otras decenas de millones. Además, el grupo podría haber ingresado unos 318 millones de euros cuando tomó la ciudad de Mosul y accedió a su banco central. Esta cifra, sin embargo, no está confirmada. También recibe donativos. Donantes privados de las monarquías del Golfo reunieron muchos millones de dólares en los comienzos de la organización. Estados Unidos intenta seguir el rastro del dinero para identificar los bancos involucrados en la trama y poder cortar los flujos financieros.


Agencia DPA

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