El gobierno analiza mantener las retenciones para la fruticultura

Para los exportadores de la región este tributo representa unos 1.300 millones de pesos al año. La cifra golpea de lleno sobre el precio de la fruta que termina percibiendo el productor. Antes de fin de año el nuevo gobierno definirá las nuevas alícuotas.



Las exportaciones se verán afectadas si se mantienen las retenciones.

El presidente electo Alberto Fernández anticipó que varios sectores de la economía deberán realizar un esfuerzo para superar la crisis por la que atraviesa el país. Y en esta misma línea aseguró que es muy difícil eliminar las retenciones a las exportaciones.

Para el sector frutícola mantener las retenciones representa una transferencia de recursos del sector privado al público del orden de los 1.300 millones de pesos anuales. Un valor enorme si se tiene en cuenta la crisis estructural que golpea hoy a todo el sistema.

En una entrevista con el diario Página 12, reiteró que “en la Argentina que viene todos tenemos que hacer un esfuerzo. Lo tendrá que hacer el sector del petróleo, el minero y el del campo. Todos los que producen tendrán que hacer un esfuerzo”, confió el futuro mandatario.

Economistas ligados a Alberto Fernández ratificaron estos conceptos. “Las retenciones se van a sostener. Lo que se está analizando es de que manera se mantienen”, señalaron fuentes ligadas al gobierno entrante.

Existen tres alternativas que se están evaluando a aplicar sobre este complejo tema.

• Prorrogar los actuales niveles de los Derechos a las Exportaciones –que consiste en 4 pesos por dólar exportado para los productos primarios y de 3 pesos para el resto de las actividades– hasta fines de 2020 y a partir de este vencimiento que sea el Congreso quien de o no continuidad a este tributo.

• Mantener las retenciones, pero con valores diferenciados, mucho mayores a los actuales, sin pasar por el Congreso ya que el Ejecutivo contaría con una nueva Ley de Emergencia que habilita al manejo discrecional de este tributo.

• Sostener las retenciones, pero sólo para ciertos sectores económicos. En el caso del campo, todos aquellos sectores primarios (cosecha fina y gruesa), complejo sojero y exportación de carnes; se mantendrían o elevarían. Se eliminarían para las economías regionales que vienen con balances negativos en todos estos últimos años.

Los empresarios frutícolas, van por la opción de máxima que esta la tercera alternativa mencionada en la que se establece la eliminación de las retenciones para las economías regionales. Pero nada esta dicho a sólo

Ajuste privado

Las condiciones económicas en que recibe Alberto Fernández el país, no son las mejores. Los problemas fiscales se mantienen y la crisis social no da margen como para ajustar.

Antes de la elección el electo presidente había argumentado: “Mis socios más importantes en el gobierno van a ser los que exporten. Porque los que exportan son los que traen divisas”. También aseguró que las retenciones a sectores centrales de las economías regionales, como el caso del olivo en Cuyo, y las peras y las manzanas en el Valle patagónico, eran inadmisibles.

Gran parte de la manzana que se produce en el Valle se exporta.

Pero la palabra, lo mismo que la moneda, está muy devaluada en nuestro país. “Me encantaría no cobrar retenciones, pero le hubieran dicho a Macri, que me va a dejar 5 o 6 puntos de déficit fiscal. Díganme cómo quieren que tenga déficit cero sin mejorar mis ingresos. Una parte lo voy a mejorar haciendo crecer la economía, pero en un primer momento van a tener que hacer un aporte todos”, reflexionó el futuro presidente ante los periodistas de Página 12 esta semana. Y estos conceptos vuelven a incorporar a las economías regionales.

Interpretando los conceptos del Alberto Fernández, la idea del próximo gobierno sería entonces estimular las exportaciones agropecuarias, pero, paralelamente, ejercer una mayor presión fiscal sobre ellas como para que esa riqueza pueda redistribuirse ingresos a sectores sociales vulnerables. Es decir que el verdadero ajuste lo volverán a hacer los privados.


Siguen también en gas y petróleo


Idas y vueltas. Es la lógica nuestro país.

La eliminación de las retenciones luego de 15 años se hizo efectiva los primeros días de enero de 2017 con la premisa que ese tipo de tributo quedaba enterrado en el pasado.

Pero esta premisa duró poco. En septiembre de 2018 se volvieron a poner con la promesa, en voz del mismo presidente Macri, que a fin de este año se iban a eliminar totalmente.

Pero para estos casos siempre existe una excusa y Fernández ya adelantó que se mantendrán.

Datos clave

30%
es la participación promedio que tiene este tributo sobre el retorno final que se obtiene por la venta de fruta exportada.
US$ 20
son los millones –a valores actualizados– que transfiere el sector privado a las arcas públicas por este impuesto.

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