“El gobierno que llega tendrá a favor un tipo de cambio real alto”

Entrevista con José Dapena (doctor en economía)



Cuando faltan solo diez días para el inicio de una nueva gestión, las certezas están lejos y la incertidumbre sigue más presente que nunca. Para analizar lo que deja la administración saliente y las posibilidades que tendrá el nuevo gobierno de tener éxito en su misión de re encauzar la economía, “Pulso” dialogó con José Dapena, doctor en economía y especialista en finanzas, quien destacó que el principal problema sigue siendo la inflación, y consideró que Fernández asume con ciertos elementos que juegan a favor de la recuperación.

PREGUNTA: ¿Qué opina de la coyuntura?
RESPUESTA: Argentina siempre nos da motivo para conversar y hacer análisis. La pregunta es: ¿por qué será que cuesta tanto tener un país normal?

P-¿Cómo sería un “país normal”?
R-Uno como el resto de los países, con una inflación normal, donde existe crédito, donde la macro economía está ordenada…

P-Toda esa ”normalidad” se señalaba en Chile y sin embargo en Chile hay caos, ¿alcanza con eso?
R-No hay un solo ejemplo. Hay países estables con diferente ideología. En realidad lo que uno resalta no es el aspecto político, sino más bien el aspecto económico. Tratar de ver cuales son las variables económicas y como influyen. Bolivia también tiene una inflación del 4% anual. También podemos hablar de Chile, y también de Perú. Algo mal en Argentina estamos haciendo, donde la economía está disociada del resto de las economías latinoamericanas.

P-¿Cree que el principal problema de Argentina sigue siendo la inflación?
R-Es mi principal preocupación desde el punto de vista económico. No hay evidencia a nivel internacional que demuestre que la inflación representa una variable positiva para el crecimiento. Tal vez alguien pueda hablar de la “Curva de Phillips”, un modelo que ya fue refutado en la década del 70. Desde 2009 en adelante, lo que ha tenido Argentina es un patrón de falta de crecimiento y de inflación significativa. Esa es la principal amenaza para el desarrollo. Si hay inflación, luego no hay mercado de capitales, no hay crédito, las empresas y los individuos no logran apalancarse para progresar.

P-¿Cómo explica el hecho de que con “corset monetario” exista el doble de inflación que cuando la emisión estaba “desbocada”?
R-Hay que comprender que lo que termina generando inflación no es la oferta monetaria en sí misma, sino el exceso de oferta monetaria respecto a la demanda. Y si existe una demanda en la que la velocidad del dinero se incrementa de manera fenomenal porque existe miedo o porque las tasas están altas o porque no hay crecimiento, eso repercute en los precios. Tal vez no crece la base monetaria, pero lo que se está cayendo es la demanda.

P-¿Entonces es clave la ausencia de crecimiento?
R-Es un muy buen punto. El año pasado publiqué un artículo donde planteaba si la tasa de interés alta, que apuntaba a derrotar las expectativas de inflación, no terminaba finalmente siendo perjudicial. Pero habiendo dominancia fiscal, es decir la necesidad de que el Tesoro se financiase a través de los mercados y habiendo déficit fiscal, entonces la tasa alta lo único que aseguraba es que el Tesoro tuviera fuentes de financiamiento, pero no que la inflación fuese baja.

P-¿Qué espera del gobierno que comienza?
R-Me da la impresión que las bases sobre las que la nueva administración se puede asentar para llevar adelante algún tipo de programa activo que permita cortar el circuito de falta de crecimiento e inflación, son un poco más sólidas que las que recibió la administración que se está yendo. Pese a que la mayoría de las variables muestra datos negativos, hay ciertos conceptos que están un poco más estabilizados. El tipo de cambio real por ejemplo es alto. Lo que sucede es que ‘caro o barato’ depende del miedo que uno tenga. Lo que es caro en un contexto normal puede ser extremadamente barato si existe alta incertidumbre. Pero si se normalizan las expectativas y se logra una buena re negociación de la deuda, las perspectivas pueden ser buenas.

Las bases sobre las que la nueva administración puede asentar un programa para cortar la falta de crecimiento y la inflación, son más sólidas que las que recibió la administración Macri.

P-¿Se puede como plantea Alberto Fernández mantener el equilibrio fiscal primario, subiendo el gasto y también los ingresos?
R-El punto es que subir el gasto puede ser expansivo, pero subir los impuestos es contractivo. Entonces la pregunta es como se logra la recuperación en ese contexto. Y no da la sensación de que 2020 sea un año de expansión. El punto de partida debiera ser justamente lograr un equilibrio fiscal que le de cierta credibilidad a la capacidad de asumir los compromisos de deuda en el futuro.

P-Decree entonces de la estrategia de aumentos nominales de salarios, asignaciones y/o jubilaciones junto a una suba de retenciones al agro…
R-No creo que sea una política que permita retomar el sendero del crecimiento en el largo plazo. Quizá puede ser una medida extraordinaria para el corto plazo, como para resolver en este momento la necesidad de cumplir con ciertos compromisos fiscales y ciertas promesas electorales. Pero si la propuesta de largo plazo es que la economía puede crecer aplicando impuestos altos, creo que es exactamente al revés. El mundo va en sentido contrario, es decir, se bajan los impuestos para reactivar la economía.

PERFIL: José Dapena

José Dapena es contador público nacional (Universidad Católica de Córdoba) y MSC en Finanzas y Economía (Universidad del Cema).

Se desempeñó en el Departamento Federal de Ahorro de la Inspección General de Justicia de la Nación y en el área de Planeamiento y Control de Gestión de la Organización Bagó.
En la Universidad del Cema fue director del MBA y en la actualidad dirige la Maestría en Finanzas.


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