El hijo reconoció al presunto asesino de Roca Jalil

Juan Roca Jalil reconoció a Gabriel Salcedo como la persona a la que atendió cuando llegó, con una mujer, a la hostería. Y reveló llamativas preguntas que le hicieron en esa oportunidad.

Por Redacción

JUNÍN DE LOS ANDES

JUNÍN DE LOS ANDES (ASM).- La acusación y la querella dijeron ayer en la primera audiencia del juicio por jurados, que demostrarán sin abrigar dudas la culpabilidad de Gabriel Salcedo como homicida del hotelero local Alfredo Roca Jalil, pero la defensa dio a entender que el apodado como “el mendocino” es una suerte de chivo expiatorio, sin relación alguna con el bárbaro crimen. El hijo de la víctima prestó testimonio y reconoció a Salcedo como la misma persona a la que atendió a su arribo a la hostería, junto a una mujer.

Pero la defensa -a cargo de los abogados Facundo Trova, Plaza y Alejandro Bustamante- anticipó que Salcedo ni siquiera estuvo en Junín el pasado 13 de abril, y deslizaron que su detención una semana después en Buenos Aires fue una maniobra del gobierno de la provincia para calmar la “conmoción social” y el reclamo por hallar a un culpable.

Alfredo Roca Jalil fue muerto a golpes en una habitación de la Hostería El Montañés, de su propiedad. La hipótesis del fiscal es que la pareja sospechosa se alojó con el objetivo de robarle y luego completó esa tarea asesinando a golpes al hotelero de 66 años.

Tanto la querella que representa a la familia de la víctima y está a cargo de los abogados Moreno y Gutiérrez, como el fiscal Rubio, dijeron ante el pleno del jurado y el juez Criado, que probarán que entre las 22.45 del 13 de abril y la madrugada del 14, junto a una mujer, Salcedo dio muerte a Roca Jalil en su propia hostería, donde se habían alojado bajo el ardid de hacerse pasar por simples pasajeros.

Conviene recordar que en la misma causa sigue siendo buscada una mujer como supuesta cómplice. La fiscalía y la querella unificaron varios de los testigos, conforme lo habían convenido en las audiencias previas.

Posible pena

Salcedo -quien al momento de los hechos residía en la ciudad de Neuquén- es acusado por homicidio en ocasión de robo y podría enfrentar una pena potencial de 15 años o más.

Los integrantes del jurado civil se constituyeron en la sala de audiencias de los tribunales de Junín de los Andes, donde luego de asistir -en principio- a cuatro jornadas de debate, deberán deliberar hasta llegar a un veredicto.

Entre los testigos que se presentaron ayer a requerimiento de las partes, figuran varios peritos y policías que realizaron las distintas actuaciones al inicio de la causa.

Otro de los testimonios muy esperados fue el del propio hijo del empresario ultimado a golpes, Juan Roca Jalil, quien en ruedas de reconocimiento ya había señalado al presunto homicida como la misma persona a la que atendió a su arribo al hotel familiar.

Juan Roca Jalil dijo que personalmente atendió a la pareja en la hostería cuando hicieron el “chek in”. Juan dijo que la mujer, curiosamente, le preguntó sobre si la hostería tenía sereno y consultó sobre unos sensores de movimiento como si se tratase de un comentario casual.

Salcedo, como se apuntó, es oriundo de Mendoza y registra dos condenas por cumplidas en esa provincia. Como ya informara este diario, su figura, siempre según la investigación preliminar, quedó grabada en una cámara de seguridad de la sucursal local del Banco Provincia, junto con la mujer cuya identidad aún se ignora. Ambos se habrían alojado en la hostería, tesis que la defensa niega.