El mundo de los videojuegos, desde una óptica distinta

En la Sede Andina de la Universidad Nacional de Río Negro se creó el “High Ping Gaming Club”, un espacio que tiene a los jóvenes como protagonistas y que busca pensar en los juegos como una fuente de inserción laboral. ¿Cómo surgió esta idea?





Hace rato que los videojuegos dejaron de ser solo una diversión más y se tornaron un ambiente tan abarcativo como profesional. Hoy, el “vivir de jugar” es una realidad para miles de jugadores, y el universo del gaming se amplió a punto tal que genera una gran cantidad de puestos de trabajo.


Con una visión de inserción laboral, la Sede Andina de la Universidad Nacional de Río Negro cuenta con un club de gaming que es ejemplo a nivel regional y nacional. Se trata de “High Ping Club Gaming”, una apuesta por un espacio distinto, en el que los jóvenes sean protagonistas desde distintas aristas, pero siempre relacionado a los videojuegos.

“La idea surgió al inicio de la pandemia. Estábamos súper embolados en la UNRN, los chicos estaban tristes, nadie se podía juntar… Y un día, la directora de la carrera de Diseño Artístico Audiovisual mandó un mail que decía ‘¿Quién quiere jugar al LoL?’ (un videojuego online). Ahí aparecimos los primeros cinco diciendo que había que hacer club, porque queríamos jugar pero también hacer videos, contenidos, entrar a la Game Jam y demás. La idea era tener un espacio relacionado a los videojuegos en cualquiera de sus ramas”, explicó Marcia Villalba, directora de High Ping.

El camino no fue fácil, pero tuvo sus recompensas. Según Marcia, “después de muchas vueltas, y con el apoyo de docentes y directores de carrera como Mónica Muñóz, Emiliano, Irene y demás; logramos ingresar a la Universidad y tener una disposición firmada, siendo el club oficial de la Sede Andina”. Y desde allí, el crecimiento es constante.

Pero, ¿qué funciones tiene el High Ping? “En este momento, tenemos dos áreas. Zona Gamer, y Zona Gaming. En la primera se hace el desarrollo de todo lo que es eSports, competencias y demás. Los chicos tienen un coach de League of Legends, entrenan, y el equipo está federado por la Asociación de Deportes Electrónicos y Videojuegos de Argentina. De hecho viene de ganar su segundo Clash Royale, está levantando el nivel, y esperamos aparecer en octavos en las competencias nacionales universitarias”, comentó Villalba.

La intención del club creado en la Universidad es que los jóvenes puedan pensar en el ámbito gamer pero desde un punto de vista de inserción laboral.


No es lo único que hacen, claro. “También hay capacitaciones y charlas. Cuando queremos traer algún evento de ese estilo, se hace la gestión desde el Club Gaming junto con la carrera de Diseño Artístico Audiovisual. También salió la Diplomatura en Deportes Electrónicos y Videojuegos, que está actualmente en curso. El año pasado se hizo un curso de coach en League of Legends. Y hacemos desarrollo de contenido, diseño y torneos”, agregó.

Respecto a la forma de trabajar, Marcia comentó que “el equipo normalmente está encabezado por unas 4 o 5 personas, pero también contamos con chicos de distintas carreras. Al gestionar un evento les brindamos la posibilidad de participar en los proyectos a quienes más se involucran. Son proyectos autosustentables, nos permiten cobrar un dinero. Estamos tratando de generar becas dentro del mismo laburo, y pasantías laborales, para que los chicos aprendan a gestionar torneos, eventos, clubes, equipos y demás. Lo importante es que el Club sea un pasaje a visualizar el universo profesional de la industria gaming”.

Eso último define a las claras la intención de High Ping: jugar, pero con la cabeza puesta en la generación de puestos de trabajo, en ver el mundo del gaming como una posibilidad. Y en este sentido, hay herramientas desarrolladas en conjunto con la UNRN que brindan una mano a los jóvenes de la región que quieran meterse en este mundo.

Por ejemplo, el 12 de agosto comenzó la cursada de la primera Diplomatura en Deportes Electrónicos y Videojuegos, dictada en la Sede Andina de la UNRN. Y fue un éxito. “La Diplomatura causó un revuelo tremendo. Hay 100, 120 inscriptos. Incluso habíamos pensado en una comisión de 50 chicos, pero a la mitad de las inscripciones colapsó. Es algo novedoso y experimental para todos. Está teniendo buena repercusión, también muestra la cantidad de proyectos que hay hoy alrededor de los eSports. La mayoría busca generar nuevas actividades dentro de la industria”, comentó Villalba.

Así, el High Ping Club Gaming apareció como un faro para los jóvenes que quieran sumarse al mundo de los videojuegos en la región, con la intención de divertirse pero, también, de tener una salida más.


Una prueba piloto del potencial a futuro



Las actividades del club no se limitan exclusivamente a la Universidad. Desde ayer, comenzó en la región el torneo “Leyendas del Abismo”, un certamen de League of Legends con 60 participantes organizado por el área de Juventudes de la Municipalidad de Cipolletti.

Se disputará hasta el sábado, y tendrá una final presencial, en la que habrá premios de hasta $30 mil para el ganador. Este certamen, si bien es el primero, puede ser antecedente de varios más, porque ya hay contactos desde otros lugares para llevar adelante eventos similares.

“Hay chances de que en la Comarca se haga un evento grande, con distintas sedes de torneo, para realizar una muestra de videojuegos y de todo ese universo aparte: lo retro, el desarrollo de juegos, GameJam y demás”, explicó Marcia.


¿De qué consta el juego League of Legends? Básicamente, dos equipos de 5 jugadores se enfrentan entre sí, en un escenario que tiene tres “carriles” y es simétrico.

El objetivo es que uno de los equipos destruya la base del otro, y para ello deben ir destruyendo previamente algunas construcciones que brindan protección.

Es un videojuego online que mezcla rol con estrategia, y en el que cada competidor tiene un set distinto de habilidades, pero que requiere mucha paciencia y estudio sobre los personajes.


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