El mundo llora la muerte de Nelson Mandela

Sus restos fueron trasladados a un hospital militar de Pretoria, donde celebrarán un homenaje nacional e internacional. Luego el cuerpo descansará definitivamente en Qunu, el pueblo de su infancia, donde deseaba ser enterrado.

Por Redacción

MURIÓ MANDELA

El mundo lloraba este viernes a Nelson Mandela, una de las personalidades más importantes del siglo XX, convertida en “fuente de inspiración” universal por sus valores de perdón y de reconciliación.

Bien entrada la noche del jueves, el presidente sudafricano, Jacob Zuma, anunciaba la muerte del primer presidente negro de Sudáfrica, a los 95 años.

“Un héroe de la humanidad”, según el diario sudafricano The Star, para el que Mandela era el ídolo de todo un pueblo por su papel decisivo en la lucha contra el régimen segregacionista del apartheid que terminó en 1994.

“Madiba”, nombre de su clan tomado como apelativo cariñoso por los sudafricanos, falleció en su casa a consecuencia de una infección pulmonar por la que había sido hospitalizado de junio a septiembre.

“Nuestro querido Nelson Mandela, el presidente fundador de nuestra nación democrática, nos ha dejado. Falleció en paz, rodeado de su familia hacia las 20H50 [18H50 GMT] Nuestra nación ha perdido a su hijo más ilustre”, declaró Zuma.

La fecha de los funerales se desconoce por el momento. Mandela ha sido trasladado a un hospital militar de Pretoria, donde debe celebrarse un homenaje nacional e internacional antes de que el cuerpo del premio Nobel de la Paz sea trasladado definitivamente a Qunu, el pueblo de su infancia, donde deseaba ser enterrado.

Las reacciones internacionales a su muerte no se hicieron esperar.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, le calificó de “fuente de inspiración” para todo el mundo.

En Estados Unidos, el presidente Barack Obama, también primer presidente negro de su país, ordenó que las banderas ondearan a media asta hasta el lunes por la noche.

Para el jefe de estado francés, François Hollande, Nelson Mandela era “la encarnación de la nación sudafricana, los cimientos de su unidad y el orgullo de toda África”.

El Dalai Lama, otro premio Nobel de la Paz, dijo por su parte haber perdido un “querido amigo”.

El mundo del deporte, al que Mandela se sentía muy unido, no se ha quedado al margen. “Consiguió hacer del mundial de rugby de 1995 un instrumento para favorecer la emergencia de una nación, justo un año después de las primeras elecciones democráticas en Sudáfrica”, recordó el presidente de la federación sudafricana de rugby, Oregan Hoskins.

En Brasil, que acoge el viernes el sorteo del próximo mundial de fútbol, la emoción estaba también a flor de piel. “Era mi héroe, mi amigo, mi compañero en la lucha en favor de la causa del pueblo y por la paz en el mundo”, escribió en su cuenta Twitter Pelé, la leyenda del fútbol brasileño.

En Sudáfrica, desde el anuncio del fallecimiento, cientos de personas se concentraron durante la noche cerca de su casa en Johannesburgo.

El ambiente no era de recogimiento sino de celebración, con cantos antiapartheid o en homenaje a Madiba, retomados a coro por la multitud. “¡Viva Mandela!” o “¡Larga vida a Mandela!”, gritaban.

Los habitantes de Soweto, antiguo gueto negro durante el apartheid donde vivió Mandela y donde empezó la revuelta contra la opresión de los negros, mostraban el viernes su gratitud. “Se produjo lo inevitable. Es un día triste pero podemos dar gracias a dios por el trabajo de su vida”, dijo a la AFP Sebastián, un sacerdote de 35 años, ante la iglesia católica Regina Mundi, también símbolo de la lucha antiapartheid.

“A lo largo de veinticuatro años [desde su liberación], Madiba nos ha enseñado como vivir juntos y creer en nosotros mismos y en cada uno”, declaró por la tarde otro héroe de la lucha antiapartheid, el arzobispo anglicano Desmond Tutu, considerado a sus 82 años como la consciencia moral de su país.

“Él era una inspiración para todo el mundo”, indicó Frederik de Klerk, último presidente blanco de Sudáfrica, que liberó a Mandela antes de negociar la transición democrática y compartir con él en 1993 el precio Nobel de la Paz.

Nelson Mandela, que cumplió 95 años el 18 de julio, había sido hospitalizado en cuatro ocasiones desde diciembre de 2012, siempre a causa de infecciones pulmonares.

Fuente AFP

Discurso de Nelson Mandela en Nueva York tras ser liberado de prisión en 1990