El museo de las piedras, un atractivo único
Ejemplares de piedras preciosas de la Patagonia y de todo el mundo deslumbran en El Bolsón.
EL BOLSON (AEB) – El Museo de Piedras Patagónicas es una opción más que interesante para el turismo de invierno. La sala de exposición ha sido recientemente ampliada e incorporada una colección de caracoles, con ejemplares no solo patagónicos sino de distintas partes del mundo.
El emprendimiento de Isabel Giraudo y Eduardo Lucio permanece abierto todos los días del año, en horario de 11 a 19. Está ubicado a solo 13 km de El Bolsón, en una chacra de 15 ha, en el circuito turístico de Mallín Ahogado. Pinos y bosque nativo reciben al visitante ya desde la tranquera de ingreso. El rico despliegue de piedras recolectadas en todos los rincones de la extensa geografía patagónica, desde la costa a la cordillera, dan la bienvenida con campanas. En efecto, con otro trozo pétreo Isabel tañe un alargado fragmento de basalto que cuelga sujeto de ambos extremos a la rama de un árbol. Cual si fuese un «gong» natural, su sonido metálico sorprende por lo cristalino de las notas.
El recorrido prosigue primero al aire libre. Las rocas se hallan dispuestas en pedestales de maderas del lugar y en estrecha combinación estética con piñas de diversos tamaños y otros elementos de la naturaleza.
Agrupadas por sus características comunes, las piedras son presentadas una a una al turista por quien guía el grupo, tarea en la que Eduardo e Isabel expresan un saber, fruto de la pasión, que sólo puede ser resultado de una peculiar comprensión del mundo.
Cuarzos, geodas (redondeadas, huecas y en su seno uno o varios minerales cristalizados o de extrañas formas), fluoritas de bellos colores de la costa rionegrina o el macizo de Somuncura, jaspes, ópalos; productos del vulcanismo, la sedimentación o los avances marinos dan cuenta del paso de las eras geológicas desde millones de años atrás a la actualidad.
El matrimonio ha formado su colección privada a lo largo de más d 20 años de recorridos por los pedreros patagónicos, levantando sólo lo que está en la superficie del suelo, dice Isabel. El afecto por el medio ambiente los ha llevado a replantar especies autóctonas, con una mezcla rocosa de protección a su alrededor.
El emprendimiento que prevé el desarrollo hacia un parque temático al aire libre, con muestras de la flora y de la fauna, ha sido declarado de interés turístico, cultural y educacional por el Concejo bolsonense y la Legislatura provincial.
El museo es conocido principalmente por familias que arriban en sus vehículos particulares, aunque también hay agencias de turismo que espontáneamente comenzaron a incluirlo en sus paseos de contingentes.
Para entrar a la chacra Iaten Kaike («donde viven las piedras» en lengua tehuelche) hay que abonar una entrada de $ 3,- aunque los niños hasta los 13 años tiene el ingreso gratuito.
En la oficina de Turismo de El Bolsón, avenida San Martín y Roca, tel. 02944 – 492604/ 455336, se puede obtener el plano de ubicación y la explicación de cómo ir. A su vez, el Museo de Piedras Patagónicas tiene el teléfono 02944 – 491969.
Las rocas más bellas
EL BOLSON (AEB) – La colección del Museo de Piedras Patagónicas tiene su desarrollo en parte al aire libre y otro sector en una sala cercana a la casa de los propietarios.
Bajo techo y detrás de vitrinas se observan también los caracoles y el área dedicada a las ventas, que permiten sostener el emprendimiento. Allí, hay no sólo fragmentos de rocas de gran belleza sino también objetos tallados en ese material, salidos de las manos de Eduardo Lucio.
Un libro, «La belleza de las piedras patagónicas», escrito por Isabel y Eduardo, se ofrece al visitante. En él, un panorama geológico de la comarca andina del paralelo 42 cuenta las características de varias de las piedras de la colección, pero además ofrece una óptica cultural. (…) «esencial como las perspectivas geológica y mineralógica, que contribuyen a abordar el conocimiento de las piedras dentro del contexto de las Ciencias de la Tierra», según se expresa en la presentación.
Está escrito en en castellano e inglés.