El petróleo, en el sube y baja del poder
El petróleo fue noticia esta semana por tocar su cotización más baja en más de un año, en una dinámica que no escapa a los movimientos parecidos a los de un elefante en un bazar que está generando en todo el mundo Estados Unidos, inquieto por el cambio de balance en el poder global.
La novedad de las últimas horas es un precio del crudo mundial que no había registrado niveles tan bajos desde hace más de doce meses y no se produce una baja tan pronunciada en un solo mes desde el 2014.
El temor de los inversores es a la sobreoferta y se registra a dos semanas de una reunión clave de la OPEP.
Se trata en realidad de un sube y baja: los precios del petróleo subieron en octubre hasta su nivel más alto en cuatro años.
En aquel momento, el temor era a la caída de la oferta luego de que Estados Unidos aplicara nuevas sanciones a Irán.
Pero desde ese pico la cotización cayó más de 30%: el clima cambió y se habla de una etapa de sobreabundancia de petróleo y pérdida de fuerza en el crecimiento global.
Como lo señaló la agencia AFP, todas las miradas se centran ahora en la próxima reunión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y puntualmente en Arabia Saudita.
El reino aliado de Estados Unidos dijo ser partidario de reducir en un millón de barriles por día la oferta mundial, es decir, evitar que siga cayendo el precio; pero al mismo tiempo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, agradeció a Riad por la baja de los valores.
El tema vuelve a poner en el centro de la escena a estos dos protagonistas, tanto a Trump como al príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salman.
Se trata del mismo noble sospechado de haber ordenado el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, quien junto con Trump llegará en los próximos días a Buenos Aires para asistir a la cumbre del G20.
El otro gran jugador en este tablero es, por supuesto, Rusia, que debe poner su firma junto con la OPEP para definir qué ocurrirá con la producción petrolífera.
A menos que todos esos actores se pongan de acuerdo, según señaló la agencia Bloomberg, la mayoría de los analistas prevé un escenario sostenido de sobreproducción.
Y aquí también se ve tocada la situación de una país observador en estos temas, como la Argentina.
Por un lado, luego de que el presidente Mauricio Macri ató el precio de las naftas al precio internacional del petróleo, una baja sostenida podría ser una buena noticia para empresarios y consumidores.
Pero a la vez es una novedad no tan buena para uno de los únicos sectores donde Macri tiene cifradas expectativas ciertas de inversión: el yacimiento de petróleo no convencional de Vaca Muerta, donde los bajos precios espantan a quienes tienen que poner dinero.
Se trata de otro entramado de poder que comenzará –en algo– a desatarse en el próximo mes aunque seguramente queden varias partidas por delante para que el panorama se aclare.
*Politólogo, editor de Política de Noticias Argentinas .