El plan para abrir el corralito ofrece un canje voluntario de depósitos por bonos

Dos opciones: quedarse en la reprogramación u optar por un bono. Darán intereses y cotizarán en bolsa.Compensarán a los bancos por 9.500 millones de dólares con un bono largo.

Redacción

Por Redacción

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El ministro de Economía, Roberto Lavagna, anunció ayer el programa para destrabar el «corralito» financiero, el cual se basa en otorgarle a los ahorristas la opción voluntaria de canjear los depósitos reprogramados por bonos del Estado o mantener sus certificados y atenerse al cronograma de devolución vigente.

El plan pretende además impulsar la creación de un sistema financiero paralelo y libre, en el que se contemple la utilización de todas las opciones de colocaciones en monedas y plazos disponibles.

Lavagna expresó su confianza en que con el correr del tiempo los depósitos del corralito se vayan «disecando progresivamente», al tiempo que el sistema libre (es decir sin restricciones, como lo fue hasta noviembre del 2001) se vaya expandiendo.

Mediante el decreto de necesidad y urgencia 905, más las reglamentaciones que se irán conociendo, se crean depósitos indexados tanto dentro del «corralito» como en el nuevo sistema. También se habilita la captación de cajas de ahorro y plazos fijos en divisas que se aplicarán a operaciones de comercio exterior y se establece la opción de suscribir bonos desde las cuentas a la vista.

Lavagna presentó el proyecto durante una conferencia que se efectuó en el Palacio de Hacienda, acompañado por el viceministro Enrique Devoto, los secretarios de Finanzas, Guillermo Nielsen, y Legal y Técnico, Eduardo Pérez, y el coordinador político, Alberto Coto.

El programa contempla además la emisión de un bono público de compensación para los bancos por la pesificación asimétrica de créditos y depósitos, cuyo costo fiscal será de 9.500 millones de dólares.

El ministro remarcó que «el mecanismo va dirigido a un reparto equitativo» de los costos que provocó el colapso de la economía y subrayó la importancia de que sea «voluntario».

Enfatizó que el sistema propuesto por su antecesor, Jorge Remes Lenicov, que se basaba en un canje forzoso de depósitos por bonos era «una manipulación financiera» que no repartía los costos en forma equitativa.

Lavagna dijo además que ese esquema era «objetable» legalmente y además que su implementación no era viable debido a la resistencia que había encontrado en el Congreso Nacional.

El jefe del Palacio de Hacienda reveló que anteayer en Washington se realizó una reunión del Directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el que se discutió el tema de la «voluntariedad» del programa.

Al respecto, manifestó que el director del Departamento de Operaciones Especiales, Anoop Singh, se había pronunciado en favor de un canje compulsivo, pero que los directores de Estados Unidos, Francia, Brasil y Marruecos, entre otros, expresaron su conformidad por el plan decidido por el Gobierno argentino.

Si bien Lavagna se mostró conforme con el plan, aseveró que «acá nadie puede festejar nada» y sostuvo que este mecanismo «permite a los ahorristas recuperar activos» en dólares.

El programa se instrumentará mediante un decreto de necesidad y urgencia que ayer fue firmado por el presidente, Eduardo Duhalde, y que deberá ser refrendado por el Congreso Nacional.

El gobierno aceleró durante los últimos días distintas reuniones con líderes parlamentarios para asegurarse que no habrá dificultades en su aprobación.

No obstante para su aplicación total aún resta conocer la reglamentación de la norma que estará a cargo del Ministerio de Economía y del Banco Central.

Al respecto Lavagna dijo que la reglamentación se conocerá en forma «progresiva» durante los próximos días y adelantó que muchos aspectos se encuentran muy avanzados en su tratamiento con los técnicos del Banco Central.

Opciones para el ahorrista

El plan se basa en darle a los ahorristas la opción de canjear sus depósitos por un certificado de depósito reprogramado (CEDRO) o por bonos del Estado (BODEN), de los cuales dos serán en dólares (uno a 10 años y otro a 3 años) y el otro en pesos (a 5 años).

Ambos tipos de títulos tendrán cotización en la Bolsa, por lo que quien lo desee podrá venderlos y hacerse del efectivo, aunque en este caso deberá convalidar un pérdida sobre su depósito original.

Con los CEDRO se podrá suscribir nuevas acciones, u obligaciones negociables, que luego las empresas podrán utilizar para cancelar deudas.

Con los BODEN se podrá comprar bienes del Estado Nacional, automóviles nuevos o maquinaria nueva, adquirir inmuebles a construir, o pagar impuestos vencidos al 30 de junio de 2001. No obstante, los interesados en estas opciones deberán aguardar la reglamentación de la norma para poder optar.

Entre otras cosas resta por conocer qué porción de los bonos podrán trasladar a cuentas a la vista aquellos que los acepten como forma de pago.

El mecanismo del canje de depósitos reprogramados por los bonos desde el sector bancario contempla que las entidades suscribirán en pesos las tres series de bonos. A su vez el BCRA otorgará adelantos en pesos a cada entidad para adquirir cada uno de los bonos y estos adelantos serán garantizados por las entidades. Con el producido de la suscripción se efectuará un depósito indisponible en el BCRA por cada tipo de bonos.

Duhalde

En tanto, el presidente Eduardo Duhalde afirmó que la salida del corralito financiero es «la solución máxima que hoy podemos garantizar a los ahorristas. La solución que ha encontrado el ministro de Economía es la máxima que hoy podemos garantizarles a los ahorristas», afirmó en en su programa «Conversando con el presidente», que se emite por radio Nacional.

Sin embargo, admitió que «los grandes bancos extranjeros no están de acuerdo, pero nosotros creemos que es lo mejor que se puede lograr para garantizarle el crédito a los ahorristas». (DyN)


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