El poder inteligente

#

Martín LOzada (*)

Ha sido recientemente traducido al castellano un libro imprescindible para los tiempos de corren. Se trata de la obra titulada “Psicopolítica. Neoliberalismo y nuevas técnicas de poder”, cuya autoría corresponde al surcoreano Byung-Chul Han, quien es profesor de Filosofía y Estudios Culturales en la Universidad de las Artes de Berlín. Byung-Chul Han imprime una mirada crítica hacia las nuevas técnicas de poder del capitalismo neoliberal. La psicopolítica es, de acuerdo con su tesis, aquel sistema de dominación que, en lugar de emplear el poder opresor, utiliza un poder seductor e inteligente que consigue que los hombres se sometan por sí mismos al entramado de dominación. El sujeto de esta etapa del capitalismo es, según el autor, un sujeto de rendimiento que se pretende libre pero que es en realidad un esclavo; es un esclavo absoluto en la medida en que sin amo alguno se explota a sí mismo de forma voluntaria. El neoliberalismo y no la revolución comunista –sostiene– elimina la clase trabajadora sometida a la explotación ajena. Ahora cada uno es un trabajador que se explota a sí mismo en su propia empresa. Cada uno es amo y esclavo en una persona. Es por ello que la lucha de clases se transforma en una lucha interna consigo mismo. El régimen neoliberal transforma la explotación ajena en una autoexplotación que afecta a todas las clases sociales. Se trata de un fenómeno que torna imposible la revolución social, que descansa en la distinción entre explotadores y explotados. Por el contrario, en virtud del aislamiento del sujeto de rendimiento, explotador de sí mismo, no se forma ningún “nosotros político” con capacidad para una acción común. Tanto es así que quien fracasa en la sociedad del rendimiento se hace a sí mismo responsable y se avergüenza, en lugar de poner en duda a la sociedad o al sistema. En esto consiste su especial fortaleza, la cual induce a que no surja resistencia alguna contra el sistema. Hoy el poder inteligente adquiere una forma cada vez más permisiva. En su permisividad, incluso en su amabilidad, depone su negatividad y se ofrece como libertad. El sujeto sometido no es siquiera consciente de su sometimiento. El entramado de dominación le queda totalmente oculto. De ahí que se presuma libre. Ineficiente es el poder disciplinario que con gran esfuerzo encorseta a los hombres de forma violenta con preceptos y prohibiciones. Radicalmente más eficiente es la técnica de poder que cuida de que los hombres se sometan por sí mismos al entramado de dominación. Su particular eficiencia se debe a que no actúa a través de la prohibición y la sustracción sino de complacer y colmar. El poder inteligente es uno amable que no opera contra la voluntad de los sujetos sometidos, sino que la dirige a su favor. Es más afirmativo que negador, más seductor que represor. Se esfuerza en generar emociones positivas y en explotarlas. La técnica de poder del régimen neoliberal adopta una forma sutil. No se apodera directamente del individuo. Por el contrario, se ocupa de que aquel actúe de tal modo que reproduzca por sí mismo el entramado de dominación que es interpretado por él como libertad. El autor advierte respecto de una grave crisis de libertad que se vale de una técnica de poder que no niega o somete la libertad, sino que la explota. Antes bien, la motivación, el proyecto, la competencia, la optimización y la iniciativa son inherentes a la técnica de dominación psicopolítica del régimen neoliberal. La sociedad del control digital a la que se refiere Byung-Chul Han hace un uso intensivo de la libertad. Una sociedad tal es posible solo gracias a que, de forma voluntaria, tiene lugar una revelación consentida de vidas e intimidades. Así, la entrega de datos personalísimos no sucede por coacción, sino por una necesidad interna. Ahí reside también la eficiencia de este nuevo panóptico digital. De acuerdo con la tesis que sostiene el autor, nos deleitamos en estos días con unos aires de libertad que no guardan correlato real con el curso de nuestras trayectorias vitales. (*) Catedrático Unesco. Profesor Regular de la Universidad Nacional de Río Negro


Comentarios


El poder inteligente