Se descubrió una millonaria estafa dentro de la Policía de Neuquén
El hecho se conoció la semana pasada, pero hoy tomó estado público. El responsable fue identificado y se desempeñaba en la Dirección de Administración.
Se descubrió una estafa millonaria dentro de la Policía de Neuquén.
El jefe de la institución, Raúl Liria, explicó que el monto que se desvió de las cuentas policiales asciende a un millón de pesos.
El responsable del hecho es el cabo Ezequiel Studnitz, A Studnitz se le inició un sumario y fue pasado a disponibilidad el jueves, pero no se encuentra detenido. En sus declaraciones a LU5, Liria anunció que hoy se reunirá con el jefe de los fiscales, José Gerez, para pedir que se inicie el proceso judicial contra el efectivo.
La estafa se realizó desviando los fondos de los sobrantes de adicionales de los fondos de reaquipamiento policial y, según Liria, estarían involucrados dos civiles que trabajan en la administración pública y otros dos efectivos, uno de los cuales se arrepintió de la maniobra y devolvió el dinero.
Aparentemente, el efectivo habría desviado el dinero para cubrir una deuda por la que recibía intimaciones, pero no hubo denuncia formal de estas amenazas.
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Liria se lamentó por lo ocurrido y consideró que “la persona menos pensada resulta ser el artífice de la maniobra”, ya que Studnitz es hijo de la de la superintendenta de Apoyos y Servicios, Lía Alejandra Ferragut. “En el lugar menos pensado, un descuido, una burla al sistema, posibilitó que este muchacho realizara este tipo de situaciones, que no lo afecta al efectivo que hizo sus adicionales pero sí afecta al patrimonio institucional”, agregó el jefe policial.
El responsable de la Fuerza contó que Ferragut se encuentra en mal estado de salud y esta semana presentaría su nota de retiro. Además, detalló que dos contadores del ministerio de Seguridad, Trabajo y Ambiente se encuentran auditando las cuentas afectadas.
Según Liria, el efectivo que realizó la estafa trabaja desde hace cuatros años en la Dirección de Administración, que actualmente está bajo la responsabilidad del comisario Eusebio López.
Este es el tercer hecho de corrupción registrado en la Fuerza durante este año, ya que en febrero fue detenido un efectivo de 29 años del departamento de Toxicomanía fue imputado por “fuga de información” y en abril sucedió lo mismo con un agente penitenciario por estar involucrado en la comercialización de drogas.
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Mauro Pérez
NEUQUÉN (AN).- La “fuga de información” que le imputan al efectivo del departamento de Toxicomanía de la Policía de Neuquén derivó en el fracaso del megaoperativo antidrogas que se realizó en diciembre pasado en San Patricio del Chañar, Centenario, Cipolletti y Allen, en Río Negro. (Ver recuadro)
Más allá de que en aquella ocasión se informó del secuestro de 1.000.000 de pesos, autos, una reducida cantidad de estupefaciente y la detención de siete personas, los datos que llegaron a los narcotraficantes antes de los allanamientos, hicieron caer el eje central de una investigación de ocho meses: hallar una importante cantidad de droga y desmantelar una banda de sofisticada organización.
El policía de 29 años fue indagado ayer por el juez federal Gustavo Villanueva, quien encabezó el allanamiento la noche del jueves en las oficinas de Toxicomanía. Se lo acusó de encubrimiento agravado y de violación de secreto y quedó detenido.
Del resultado de los análisis de los elementos secuestrados en la dependencia policial y el domicilio del efectivo –libros, escritos, agendas– dependerá su suerte en los próximos días, pero la imputación tiene un firme sustento en los registros logrados en la pesquisa que, se indicó, fue centralmente dirigida por investigadores judiciales.
El detenido negó tener cualquier vinculación con los hechos que le imputan, pero las pruebas en su contra serían contundentes. Asistido por un defensor oficial ofreció respuestas escuetas y se mantuvo en decir que no tuvo “intervención” en los hechos.
La continuidad de la investigación permitirá precisar la acusación, pero el encubrimiento se agrava por integrar una dependencia que se dedica a delitos especiales y su función en el área.
En tanto el jefe de la Policía, Raúl Liria, habló de “una manzana podrida”.
Dijo que el sospechoso está al borde de la separación de la fuerza y que habrá cambios en esa dependencia, determinante en investigaciones antidrogas.
Liria sostuvo que las investigaciones llevaban al menos dos meses y que el juez “había detectado una fuga de información”, pero no ventiló en qué causas estaría involucrado el efectivo o a quiénes habría facilitado esa información clasificada, aunque se sospecha que colaboró con una banda dedicada al narcotráfico.
Añadió que “a raíz de lo que se dio ayer –por el jueves–, por una cuestión lógica hace dos meses no podía iniciar nada y debía ser respetuoso con lo que llevaba adelante el juez”.
“Es así que a partir de lo que sucedió ya están las directivas en el ámbito de la dirección de Asuntos Internos para la instrucción del sumario correspondiente”, sostuvo.
Investigación federal