El regreso de Berlusconi

Por Redacción

Alvise Armellini DPA Features

Mientras se prepara para una ardua campaña electoral en la que parte como claro perdedor, el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi ha encontrado a su “hombre del saco”: Alemania y su canciller, Angela Merkel. A sus 76 años, “Il Cavaliere” ya ha liderado el Ejecutivo italiano en tres ocasiones. Y, según dijo a uno de sus canales de televisión, cuando acudía a las cumbres de la Unión Europea, él siempre se opuso a las demandas alemanas. Por el contrario, su sucesor, Mario Monti, ha sido muy “germanocéntrico” al aceptar los argumentos de Berlín, que predica el estricto control de las finanzas en los países con más deuda como requisito para sacar la Eurozona de la crisis. Según Berlusconi, tales políticas son autodestructivas porque han profundizado la recesión en Italia. “Todos los indicadores económicos han empeorado; no soy yo quien lo juzga, todos los datos son negativos”, afirma el polémico político y magnate mediático. “La prima de riesgo es un fraude y una invención”, sostenía mientras el indicador seguía aumentando. Los problemas de Italia empezaron cuando Alemania “decidió hacer las cosas en beneficio propio, ordenando la venta de todos los bonos italianos” y animando a Estados Unidos y otros países a hacer lo mismo. Uno de sus principales asesores económicos, el ex primer ministro Renato Brunetta, realizó comentarios similares en una columna que apareció el lunes en “Il Giornale”, diario que también pertenece a Berlusconi. Según éste, el Deutsche Bank redujo su participación en la deuda italiana en un 88% en junio del 2011. Y esa decisión desató “una reacción en cadena, expandió el pánico en los mercados y sembró el terreno para la crisis”, argumentó. Con Monti la situación ha empeorado, pues resulta más caro pagar la deuda cuando la economía se hunde, sostiene Brunetta. El lobby Confindustria publicó unas previsiones económicas actualizadas donde indica que la recesión italiana llegará a su fin en el último trimestre del 2013, seis meses después de lo previsto. Se espera que el Producto Interior Bruto (PIB) caiga en un 2,1% este año y en un 1,1% en el 2013, hasta lograr un crecimiento del 0,6% en el 2014. El mes pasado, la Comisión Europea señaló que la deuda italiana en tanto por ciento del PIB aumentará del 120,7% del 2011 al 126,5% este año. Al mismo tiempo, se espera que el déficit público caiga del 3,7% al 1,4% del PIB. “Si se siguen políticas que bloquean el crecimiento, se termina reduciendo la credibilidad del país, la sostenibilidad de su deuda pública en el medio y largo plazo y, con ello, su capacidad de crédito”, argumenta Brunetta. Sin embargo, Monti respondió a la televisión pública RAI defendiendo la austeridad como el único camino para evitar la bancarrota. “Me encantaría que alguien me dijera cómo habría sido posible salvar en lo financiero a Italia del destino de Grecia y (además) hacerla crecer rápidamente: habría sido estupendo que hallaran esa receta hace unos años”. Los defensores de Monti alegan que fue precisamente Berlusconi quien, como primer ministro, prometió a sus socios europeos que lograría el equilibrio presupuestario en el 2013, no en el 2014. Y eso forzó al actual gobierno tecnócrata, que asumió el poder en noviembre del 2001, a imponer medidas de austeridad extraordinarias. Muchos observadores califican a Berlusconi de populista. Sin embargo, el influyente columnista del “Financial Times” Wolfgang Muenchau lo defiende. “Por muy inútil y cómico que Berlusconi pueda haber sido durante su último mandato, su diagnóstico de los problemas de Italia desde que se fue ha sido exacto”, escribió el lunes. Según Muenchau, Italia necesita un líder capaz de “hacer frente a Angela Merkel”, forzándola a aceptar “alguna forma de mutualización de la deuda”, o enfrentarse a la salida de Italia de la Eurozona, lo que muy probablemente acabaría con la unión monetaria. “A menudo me preguntan qué haría Alemania si tuviera que elegir entre eurobonos o la salida de Italia. Y creo que, en esa situación, Berlín elegiría lo primero”, predice el experto. Para el columnista de “La Stampa” Luca Ricolfi, Berlusconi tiene derecho a decir que la economía está peor que hace un año, pero argumenta que las cosas habrían sido aún más graves si él hubiera permanecido en el poder. Según Ricolfi, a Monti se lo puede culpar de centrarse demasiado en subir los impuestos y muy poco en las liberalizaciones económicas. Pero muchas reformas, entre ellas un plan para recortar los gobiernos locales a fin de reducir las posibilidades de corrupción, han sido bloqueadas por el partido Pueblo de la Libertad del ex primer ministro.